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miércoles, 22 de julio de 2020

El péndulo (cuento)



Autora: Patricia Báez Martínez



No puedo despertar por completo, este cuerpo, generalmente ágil, no responde a la orden de “muévete”. Los ojos me duelen; la boca del estómago (como si ese órgano fuera otro cuerpo que deglutiera independiente de mí, de mi boca) también la siento irritada. El hedor a alcohol combinado con sudor transforma en repugnante la cama y la mole de mi cuerpo inmóvil sobre ella. Debo despertar, asearme y presentarme al trabajo aunque sea tarde, si no lo hago perderé el empleo. No es un gran empleo, pero es el que tengo. Entreabro los ojos, y aunque el sol me molesta, trato de asirme a él. Desde la cama, alcanzo a ver mi ropa tirada por toda la habitación, es como si llegara ahora mismo a la escenificación de la obra de mi vida y me sorprendiera cada detalle de ella, como si cada uno fuera nuevo para mí y no fiel acompañante de la noche previa. No sé cómo ni cuándo me quité el saco y lo puse sobre la silla ni si me quité los zapatos sentado en la silla o en la cama. El pantalón no lo veo. Ah, lo tengo puesto, no llegué a quitármelo.

La última vez que llegué borracho a la oficina el jefe me dijo que si volvía a achicharrarme así, que mejor no volviera al trabajo y me diera por cancelado. Aunque es una buena forma de obtener mis prestaciones y cambiar de trabajo, no estoy en edad de ser deseado por otras aseguradoras: Tengo que tratar de mantener mi trabajo. Un pequeño impulso y me siento sobre la cama. Mientras, la cabeza hace lo suyo: duele. El sol es ahora un poco más fuerte, quizá han transcurrido unos diez minutos desde que empecé a despertar. ¿Qué hora será? Deben ser como las nueve. Si me animo, quizá llegue a las 11:00 a la oficina. ¿Qué excusa inventaré hoy? Que a mamá le subió la presión otra vez. No, es muy repetitivo. No tengo un hijo pequeño conmigo, de esos que a cada momento se enferman, para decir que tuve que llevarlo al médico de emergencia antes de llegar a la oficina. Ella se fue y se los llevó. Ya se me ocurrirá alguna excusa mientras me afeito o manejo.

El reloj está sobre la mesa de noche, lo tomo entre mis manos y trato de adivinar la hora en medio de la persistente presbicia. Las 9 y 23 de la mañana. Debo darme prisa. Mi imagen proyectada en el espejo es la de otro hombre, muy diferente a mí. Muy diferente al hijo de doña Francia y don Joselo, al joven recién graduado de la foto que cuelga en la sala, al feliz recién casado de la foto que me mira y cuestiona desde la mesita de noche. Tengo que hacer un buen esfuerzo por verme presentable, afeitarme, peinarme, disimular las ojeras, este aspecto de echadía que se la ha pasado tirando asada bajo los inclementes rayos del sol. El agua fría de la ducha intenta borrarlo todo pero no puede; no es cierto que el agua lo limpia todo, como quieren decir algunos. Después de salir de la bañera me sigo sintiendo sucio: ¿Por qué no puedo parar de tomar antes de emborracharme? ¿Por qué tengo que llegar hasta este punto de mi vida en el que todos me abandonan por abominable?

Cubro mi cuerpo con ropa limpia y bien planchada. Me veo perfecto, impecable, pero mi rostro describe la sinuosa ruta de una noche larga de tragos. Mucho perfume, gelatina y enjuague bucal para espantar los malos espíritus del whisky. Ya estoy listo. Recojo el reloj, el celular y las llaves de la casa y del carro. Me dispongo a salir para la oficina. Me sigue doliendo el estómago, pero no tengo tiempo para detenerme a desayunar, tengo que ir directo. ¿Qué le diré al jefe? La pregunta me taladra. Pensándolo bien, una excusa sobre otra excusa, sobre otra excusa, sobre otra excusa… forman una pirámide de inventos en la que el último, su cúspide, no tiene ninguna importancia. Al final, el jefe sabrá que es una excusa más.

Por lo menos a esta hora no hay tapones en las avenidas, el carro fluye igual que mis pensamientos. Me imagino ya en la oficina, llego y el jefe no está, y mi enésima tardanza pasa desapercibida. El mundo es un caos perfecto, esa es la real materia del mundo: El caos ordenado. Yo me embriago, duermo hasta las 9:30 de la mañana, despierto, me preparo y ahora voy al trabajo conduciendo sin stress. De no haberme emborrachado, me habría levantado temprano, hubiese tomado el tapón de las 8:00 de la mañana para llegar a la oficina: quemo gasolina de más y me estreso, solo para complacer a un tipo al que, aunque tiene apellido, le decimos “El jefe” por default, porque sí, porque es parte de nuestro ADN mitocondrial.

Llego a la oficina, estaciono y entro. No puedo evitar sentir miedo, lo siento en la boca, en el estómago y en las tripas: me dan deseos de ir al baño. Sudo con el cuerpo estando frío. Quizá no sea el miedo, tal vez sea el efecto del alcohol, ese maldito cobarde que al día siguiente te empieza a dar puñaladas traperas. El jefe me ve, pero se hace el que me ignora. Saludo y sigo a mi cubículo. Me siento e inspecciono todo, para ubicarme de hasta qué punto llevé el trabajo ayer y dónde debo continuar. Los compañeros me miran, pero tratan también de ignorar la situación, mi tardanza consuetudinaria. Me instalo y comienzo a trabajar. Todo fluye como una caja de bola aceitada, pero el jefe pasa, va hablando con Pablito y se detiene ante mi cubículo y pregunta:

-¿Qué pasó hoy, Fabio?-
-Tenía jaqueca, por eso no pude llegar temprano-
-Es evidente sí que no llegaste temprano. Lo que no es evidente es la causa de la jaqueca-.

Todo parece terminar ahí, pero sé que no, ese hijo de su maldita-mai es como el ron, da puñaladas traperas. En algún momento sentiré su punzada fría en mi espalda, esa que después se transforma en dolor y hemorragia fatal. 

***
Hoy llegué temprano al trabajo, también ayer, anteayer y tras antier. Llevo días sin pegarle la boca a un pico de botella. Trato de no salir, no les tomo las llamadas a los muchachos. Llego del trabajo, me baño y me pongo a leer. Así evito tentaciones. Necesito el trabajo, con ese dinero mantengo a los niños, me mantengo yo y ayudo a mamá ahora que papá ya no está. No puedo darme el lujo de perder el trabajo. Pero no voy a negar que esta es una vida cabrona, que esta maldita sobriedad no es más que otra alienación a un sistema que nos esclaviza y nos prepara mentalmente para ser excelentes obreros, el obrero o no toma alcohol o lo hace muy moderadamente. El dueño de la empresa, no importa; ese se puede beber la fábrica de ron, no ir por un mes a la empresa, e igual la empresa sigue funcionando y dejando beneficios, porque nosotros, los de abajo, la hacemos funcionar, y tenemos prohibido emborracharnos, darnos el placer de distraernos después de una jornada tediosa.

***
Me estoy portando bien, soy un modelo a seguir. Siento que me tratan mejor en el trabajo, con algo de respeto. Magdalena está considerando la posibilidad de que nos reconciliemos. Mamá está feliz porque me he distanciado de los amigos, de esos alcohólicos que solo saben dañar a los demás.  Porque yo estaba bien hasta que volví a encontrarlos y empezamos la juntadera, primero los fines de semana y luego también en la semana. Todo está marchando bien en mi vida, el dinero rinde más, y las cosas se están poniendo en orden, claro, un orden impuesto, no viene de mí, viene de afuera.  Ya no es el caos perfecto; ahora es lo perfecto, pero una perfección desarraigada, sale de la nada. Pero está.

A veces salgo del trabajo y cuando veo un tumulto en un colmadón, siento la necesidad de entrar y pedir algo, aunque sea una cervecita. Y sentarme un rato a ver a las gentes, a las muchachas con sus jeans matemáticos, y a los tipos echando vaina con sus pintas de jevitos Calvin Klein. Pero no debo, todo está caminando bien, las cosas se están enderezando en mi vida y no debo retroceder. Tengo que demostrar que soy un hombre fuerte. Fuerte, sí, fuerte, un hombre fuerte de los que se dejan dominar por las normas.  ¡Qué vaina! Lo único perfecto es el caos, la perfecta armonía de lo diacrónico, de lo desordenado, de lo anárquico, de lo que es por la fuerza de la casualidad y no de la causalidad.  Nada, voy a limpiar la casa, el carro, tengo que tenerlo todo en orden, pronto vuelven Magdalena y los niños.

***
Hoy, cuando salga de la oficina, voy a limpiar el carro, tengo que sacar toda esta basura y ponerlo oloroso. Todo transcurre en calma, normal, como se espera, sin contratiempos. Son las 5:00 p.m. y es hora de salir. Aún tengo un cliente en frente, trato de ser amable, paciente y regalarle una sonrisa a pesar del deseo inmenso que tengo de largarme de este lugar. Estoy nervioso, siento que me tiemblan un poco las manos y la voz. No sé por qué, quizá sea el frío del aire acondicionado. Al fin termino con el cliente y recojo mi escritorio. Me despido de la muchacha que limpia y del guachimán con un hasta mañana. Los demás ya se han ido o no están visibles para mí.

De nuevo el tapón de todos los días en la Churchill con Gustavo Mejía Ricart y en la 27 de Febrero con Privada y en Pintura. Busco en el memory el solo de la flauta árabe de Bashir Abdel Al, y al escuchar las primeras notas inhalo una bocanada de aire que exhalo lentamente con los ojos cerrados: Es el caos perfecto, es la niña vendiendo flores casi tan silvestres como ella misma y el anciano estirando su flaca mano por las ventanillas de los vehículos como una caña de pescar en procura de asir por la boca un pez que debe morir para dar de comer. Me siguen temblando las manos.  ¿Qué será?

Llego a la casa y me pongo en ropa cómoda, sigo escuchando música y me dispongo a limpiar el carro, a sacar basuras que lleva  meses allí, que ya casi era parte del mobiliario del vehículo: cajas de chiclets  y botellitas de agua vacías, facturas del supermercado, alguna que otra semilla de una fruta que para saber cuál era tendría que sembrar la semilla y esperar a que germine, en fin. Entro la mano por debajo del asiento del conductor para sacar más basura, y siento algo duro, frío, cilíndrico. Lo tomo y empiezo a sacarlo, lleva un líquido, lo puedo sentir desplazarse en el cilindro que lo contiene. Ya mi mente presiente lo que es porque lo ha vivido muchas veces. Lo saco y efectivamente: una botella de ron casi enterecita. Un par de tragos mientras limpio el carro no le hacen daño a nadie, y me sirvo. Ya está bueno de música suave, a salseá esta vaina ¡Wepa, qué chulanga! “Uno se cura, yo te juro, amigo mío que uno se cura...”

La noche cae al igual que yo voy cayendo. El mundo no se abstrae de mi (todos me observan), yo, en cambio, me abstraigo del mundo (no los veo). Sigo en tragos y en rumba en “mode alone”, porque el problema es cuando me voy de parranda con esos tígueres del colegio, alcohólicos, degenerados. Si lo hago solo yo me puedo controlar porque no tengo la influencia de ellos, cuando digo “hasta aquí”, es “hasta aquí”, y punto. ¿Yo no soy un hombre? ¡Jú!

Tú ve’ ya yo estoy contentoso, ya yo tengo que ir parando, pero como el verbo se divide en tres sílabas: Pa-ran-do, así mismo lo voy a hacer: A tres caídas, con tres traguitos más a la roca. Que siga la ruuumbaaaaaa, que yo pago, para eso es que trabajo coño, para darme lo que quiero.

***

¡Mierquina! ¿Y qué hora es?

Me lanzo de la cama como un felino en alerta y alcanzo el reloj: 12: 36 p.m. ¡Mierrrrrda! ¿Y ahora? Un suspiro hondo, bien hondo.
Me tiro de nuevo en la cama, encuentro el celular entre las sábanas, busco con cierta dificultad añera  en los contactos hasta que al fin lo encuentro:

-¿Alo?-
-Colmado Juancito. Para servirle-.
-Pana, un litro de Brugal blanco y un jugo de naranja al edificio Acuario, apartamento 202. Devuelta para 1,000.00-.


Mayo de 2018
Baní, prov. Peravia
República Dominicana

domingo, 8 de marzo de 2020

Domingo Contreras, un fraude por anticipado


Por Patricia Báez Martínez

Tras haber ocupado el cargo de Director  de Promoción de la Juventud durante la primera administración del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), 1996-2000, a Domingo Contreras le despertaron las apetencias de ser alcalde del ayuntamiento del Distrito Nacional, pero para las elecciones de 2002 la dirección del partido oficialista seleccionó como candidato a esa posición al ex humorista y empresario televisivo, Roberto Salcedo, lo que él no aceptó de buen gusto, y se le compensó con la designación de secretario del ayuntamiento, teniendo así en sus manos gran responsabilidad en las decisiones de la alcaldía. Previo a las elecciones de 2016, Contreras volvió a manifestar su intención de ser el candidato a alcalde por el PLD, pero el Comité Político decidió postular a Salcedo por cuarta vez en el cargo, pese al desgaste político que ya exhibía. El malestar se hizo patente de nuevo en Contreras y el modo en que el Presidente Danilo Medina subsanó la situación fue otorgándole un contrato grado a grado por RD$114 millones de pesos (tenemos información confidencial de que la suma real fue de RD$129 millones de pesos) para la ejecución del ‘Acuerdo de Cooperación Interinstitucional  para la Implementación del Programa Forestal de Manejo y Mitigación Ambiental del Proyecto Central Termoeléctrica Punta Catalina’, para la producción y siembra de 1.5 millones de plantas de Caoba, Roble, Aceitún, Cedro, Baitoa, Candelón, Palma Yarey, Palma Cana, Guano, Pino “y otras especies que resulten apropiadas” en la provincia Peravia, destinadas éstas a mitigar el daño ambiental que se estima provocará la entrada en funcionamiento de las plantas a carbón, las cuales emitirán millones de toneladas de anhídrido carbónico al ambiente, que es uno de los gases que más contribuye al efecto invernadero.

Le hemos dado seguimiento a las ejecutorias de este proyecto, las cuales se pueden resumir de la manera siguiente:


  1. Aunque se dice que fueron unos expertos de Costa Rica los que seleccionaron la especie Caoba (Swietenia mahagoni) para este proyecto, luce que ésta fue elegida porque el Ministerio de Medio Ambiente tenía miles de estas plantas en los viveros de esa institución.
  2. Se había establecido que las asociaciones de agricultores y viveristas de la provincia Peravia iban poder licitar en el concurso (como dice teóricamente el contrato que se hizo una licitación internacional), para la selección de la asociación de productores o el vivero que produciría las plantas de Caoba y otras especies, pero a éstas les fue violado su derecho a participar en la licitación como establece la Ley de Contrataciones Públicas al no realizarse la licitación.
  3. Al final de cuentas, en la provincia Peravia se han sembrado 57 mil plantas (la mayoría de Aceitún y Lluvia y algunas miles de la especie Caoba, como nos ha informado una fuente que participó en el proyecto y de la cual nos reservamos su nombre), por lo que si dividimos el monto oficial aprobado y pagado por la Corporación Dominicana de Empresa Eléctricas Estales (vicepresidente ejecutivo de la CDEEE) cada plantita de Caoba, Aceitún o Lluvia sembrada tiene un costo de RD$ 2,000.00, es decir, son las plantas más caras del  mundo, inclusive, más caras que una orquídea Cattleya.
  4. Si a esto le agregamos que las plantas fueron suministradas por el Ministerio de Medio Ambiente y que Domingo Contreras solamente pagó para sembrar estas 57 mil plantas cuatro (4) brigadas de (10) hombres (40 hombres en total) durante seis (6) meses, y que cada hombre recibió un pago de RD$10,000.00 mensuales, estamos hablando de que el ex secretario del ayuntamiento 2002-2012 les pagó un total de RD$2.4 millones a los brigadistas.
  5. Aunque Contreras pagó 2.4 millones a los brigadistas y suministró dos camionetas para este proyecto, costeando combustible, viáticos, imprevistos, etc., no deja de ser este el contrato más jugoso otorgado grado a grado a dominicano alguno, pues estimamos que la inversión económica que hizo fue de apenas el 2% (RD$2,400,000.00) del valor del contrato (RD$114,000,000.00); y de las 1.5 millones plantas que debió sembrar la Concadom, solo se sembraron 57 mil, es decir, que apenas se cumplió con el 3.8% de lo estipulado en el contrato firmado por las partes el 8 de octubre de 2014. Partes entre las que se destacan Rubén Bichara (vicepresidente ejecutivo de la CDEEE), Bautista Rojas Gómez (Ministro de Medio Ambiente para entonces) y Domingo Contreras (Concadom y Atabey). Los dos primeros -a la sazón- además miembros del Comité Político del PLD, y el último miembro del Comité Central, asesor en materia municipal del Poder Ejecutivo y funcionario del Ministerio de Medio Ambiente para esa fecha.
  6. Con gran alborozo, en un momento determinado, se señaló que los estudiantes de término de secundaria, estaban cooperando con la siembra y el mantenimiento de estas plantas, por lo que los costos de sembrarlas y cuidarlas disminuyeron sensiblemente a costa de un programa del Ministerio de Educación que busca integrar a los adolescentes dominicanos a las labores sociales antes de abandonar el bachillerato.
  7. Debemos acotar que gran parte de las 57 mil plantas sembradas en la provincia Peravia fueron plantadas en una finca del dirigente peledeísta Salvador Lara, ubicada en la sección Las Tablas. En una actividad con motivo del inicio de este proyecto, Domingo Contreras refirió a la que  la Caoba “representa una fuente de ingreso de recursos por el alto costo de esta en los mercados de madera”, es decir, que el señor Lara será otro gran beneficiado de este jugoso contrato.
  8. Aunque en octubre de 2015 Domingo Contreras desmintió que el contrato fuera grado a grado, no presentó las pruebas de que no lo era, como debieron ser: La publicación del llamado a licitación en un periódico de circulación nacional y, al menos, los nombres de las otras entidades con las que habría competido Concadom-Atabey antes de que se le adjudicara el contrato, ambas instituciones de las cuales él es presidente. Por el hecho de que Concadom y Atabey son Organizaciones No Gubernamentales (Ong’s), no se les exime de licitar.
  9. Para culminar, lamentamos informar que gran parte de estas plantas se secaron, por lo tanto, el alto costo económico y el pírrico esfuerzo que se hizo para sembrarlas, fue en vano.

¿No es acaso esto un gran fraude al Estado y al pueblo dominicano? ¿Podremos confiar en un manejo diáfano de los recursos que administra el ayuntamiento del Distrito Nacional bajo la dirección de Domingo Contreras? ¿Será esta la punta del iceberg de la conducta de este hombre que se promociona como un ciudadano modelo y desea dirigir las riendas de la principal alcaldía del país? Cada quien habrá de responder a estas interrogantes bajo la luz de su íntima convicción.

La autora es periodista y politóloga.




viernes, 18 de octubre de 2019

Leonel, un caramelo envenenado: Cinco razones para no pactar con él


Por Patricia Báez Martínez

El único hándicap que tiene el Partido Revolucionario Moderno (PRM), como organización política nueva en República Dominicana, es que se formó producto de la escisión de un partido que data de principios de siglo pasado y que una parte de sus dirigentes son septuagenarios y octagenarios, y –algunos- han pasado por la administración pública sin pena ni gloria y/o con más pena que gloria. Ése es el único estribillo negativo que se escucha en contra de esa organización política, que con una sola participación electoral se convirtió en la segunda fuerza política más votada, es decir, que nació con fuerza y sus dirigentes tienen vocación de Estado y Gobierno. No estamos hablando de improvisados.

Después de los resultados de las elecciones primarias del pasado 6 de octubre, en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha agudizado la crisis interna, crisis que favorece enormemente al PRM. El presidente del partido y ex presidente de la República, Leonel Fernández Reyna, está abandonando la organización, junto a una porción importante de dirigentes y simpatizantes. Hay un avispero en el PLD, en el propio PRM (donde algunos dirigentes ven en un posible pacto con Leonel la ventaja no desdeñable de ganar las elecciones en una primera vuelta electoral), y en partidos minoritarios, entre éstos una parte de los que se autodenominan reformistas.

Aplastado Leonel en el PLD, con fraude o sin él, este se ha convertido en una golosina apetecible para cualquier fuerza política, y es obvio, no pasan desapercibidos 900 mil votos en unas primarias. Sin embargo, leamos con detenimiento estas cinco razones por las cuales, una fuerza política como el PRM no debe, bajo ningún concepto, pactar con Leonel Fernández Reyna o cualquier otra facción del PLD.

1.    1  No todos los votos que sacó Leonel, le pertenecen.  Sería necesario y oportuno determinar qué porcentaje de ese 47.61% de los votos que obtuvo Leonel, realmente le pertenece. Al ser primarias abiertas las del partido morado, hubo personas del PRM (pero que no fueron inscritas en el Premil 1 y 2 o no salieron en el padrón de ese partido) y de otras fuerzas políticas que entraron a votar a las primarias del PLD en contra del actual gobierno, es decir, a favor de Leonel. Y por eso es que Fernández Reyna se oponía a las primarias abiertas en su partido, porque la participación masiva puede ser tan favorable como desfavorable, y algunos factores se convierten en incontrolables.

2.   2   No hay garantía de que no haya fraude electoral en las elecciones presidenciales aunque se diera una alianza Luis/Leonel. Si fuese verdad que hubo fraude en las primarias del PLD (por cierto: solo para afectar a Leonel), nada ni nadie le garantiza a la oposición que desde el Gobierno se geste otro fraude para las presidenciales. Lo que menos tiene Danilo y su camarilla es escrúpulos. Es una ilusión pensar que porque se unan dos fuerzas políticas poderosas, el Estado –representado por Danilo Medina y su candidato-, no las va a aplastar, como están acostumbrados a hacerlo en el PLD desde el 2004 a la fecha (4 procesos electorales con todos los recursos del Estado a su disposición para el PLD retener el Poder).

3.   3  Luis perdería el apoyo de amplios sectores dentro y fuera del partido.  Dentro y fuera del PRM, el pacto caería como las bombas de Nagasaki e Hiroshima. Aunque se escuchen voces a favor de esta propuesta, cuidado, no se pueden hacer jugadas alegres que provoquen perder lo ganado a tan solo siete meses de las elecciones presidenciales. Dentro del PRM habría oposición, aunque por obediencia, terminara imponiéndose un crimen político de lesa humanidad. Fuera del PRM, las fuerzas como la sociedad civil y grupos progresistas, que en los últimos meses han mostrado públicamente su apoyo a Luis Abinader -por representar la única posibilidad de salir del PLD, además de la oportunidad de un cambio político, social y económico en el país-, le retirarían su apoyo. Y no lo dudo, porque su voto no es un voto de obediencia ni producto 1000 pesos y un picapollo, estamos hablando de un voto de conciencia. Tenemos una sociedad civil que recientemente se movilizó de manera masiva contra la corrupción y la impunidad a través de Marcha Verde, Luis Abinader puede seguir obteniendo el apoyo de esos inconformes con el status quo imperante, pero eso solo es posible si el líder no se desvía de su camino, pese a los cánticos de sonajeros que escucha en el camino. Nosotros y nosotras, los que queremos el fin de la corrupción y la impunidad y un gobierno inclusivo y amigable con los pobres de esta tierra, estamos dispuestos a trabajar más si es necesario, a dejar el pellejo en las calles para conseguir los votos de los peledeístas desencantados, de los indecisos y de los desafectos de la política. Preferimos perder la epidermis trabajando a ser testigos de un pacto con el principal heredero de la corrupción y la impunidad que caracterizó a las administraciones de Joaquín Balaguer.

4.     4 Se rehabilitaría a un muerto político. “Muerto el perro, se acabó la rabia”, reza el dicho popular. Leonel ya está muerto políticamente, difícilmente gane aunque lo apoyen 20 ventorrillos políticos, porque los otros contendores son:  el Estado, y nosotros, que siendo las nuestras unas primarias cerradas, sacamos una mayor votación –en términos porcentuales- que el PLD. Si se rehabilitara a Leonel Fernández mediante un pacto con una fuerza política naciente y llena de vida, además de la estocada mortal que significaría para el sistema de partido (pues ya no habría opción ante la barbarie en que vivimos), se le inyectaría Células Madre a todo ese liderazgo corrompido que sigue al ex presidente Fernández, reciclándose éstos en el PRM y el Estado y tomando una fuerza voraz contra los mejores y sanos intereses de la sociedad dominicana.

5.      5 Se mataría a un líder político acabado de nacer. Luis Abinader fue candidato vicepresidencial en las elecciones de 2012, candidato presidencial en 2016 y actual candidato presidencial (elegido por mayoría casi absoluta en las primarias de su partido). “Luis jiede a Presidente”, me escribió un colega por Whatsaap tras la publicación de los primeros resultados de las primarias. Sí, Luis tiene un aroma a Presidente, y eso atrae. Las abejas buscan el aroma y el néctar de las flores, y así nuestro candidato seguirá atrayendo a más personas, sectores y organizaciones políticas, ¿Por qué desesperarse? Fuera del escenario político Danilo Medina, porque la Constitución se lo prohíbe, y derrotados en las primarias Hipólito y Leonel, si ganamos las elecciones en mayo –como indican los números y está previsto-, Luis Abinader sería la estrella política que va a iluminar el escenario político dominicano por mucho tiempo. Además, y esto es lo más importante: Luis Abinader ha ofrecido un cambio grande para República Dominicana, y si apenas caminados unos trechos se rinde ante la tentadora oferta de unos votos que destilan corrupción, crimen e impunidad, le habrá demostrado a los suyos y al pueblo en general, que su propuesta nunca fue real, que era solo una pose.

Sigamos adelante perremistas, trabajemos unidos y unidas, que el pueblo espera ansioso la redención.

Patria o muerte. ¡Venceremos!


La autora es periodista y politóloga. 


sábado, 2 de febrero de 2019

Un Leonel políticamente humillado


Por Patricia Báez Martínez

Leonel Fernández está tirado a la calle del medio tratando de articular a sus seguidores internos y de reconciliarse con el electorado extrapartido. Pero el que vemos hoy no es el Leonel de 1996, de 2004 y de 2008. El Leonel que hoy intenta decir cosas interesantes y llamar la atención, dista mucho del político joven y prometedor de 1996, del líder rescatista de 2004 y del político consolidado de 2008. Como bien lo dicen los haters: De haber sido un león –políticamente hablando- hoy no parece más que un frágil gatito callejero.

En cinco pautas les diré por qué al Leonel de hoy le resulta cuesta arriba regresar al Palacio de la Presidencia:

1.      1. Es más viejo. En 1996 cuando Fernández alcanzó el poder Ejecutivo tras un acuerdo entre el PLD y el PRSC, él contaba con 42 años. Era un hombre joven, atractivo y soltero. Logró el apoyo de un sector amplio de las mujeres con derecho al voto. Hoy cuenta con 65 años, y su imagen física dista mucho de aquel mulato espigado que ascendía a la Presidencia en un país clasista y racista, pero hastiado de los gobiernos de un nonagenario ciego.

2.     2.  Está desacreditado. De Leonel se dicen muchas cosas, pero las que son constantes son tres: Que ha mantenido o mantiene relaciones homosexuales, que es un corrupto de primera línea y que además acepta financiamiento político de narcotraficantes. Aunque en 2004 ganó pese al escándalo desatado por su supuesta homosexualidad y en 2008 logró reelegirse pese a los constantes escándalos de corrupción de sus administraciones, está por verse que la dirigencia del PLD esté dispuesta a apostar a él como candidato presidencial para las elecciones venideras, y que de pasar ese obstáculo, logre concitar el apoyo del electorado peledeísta y extrapartido que un día tuvo a su favor. Usted dirá que Danilo está igual de viejo que Leonel, pero la diferencia es que Danilo está en el poder y eso en República Dominicana da muchas  ventajas, además de contar con un equipo de ministros relativamente nuevo a los ojos del público y con un equipo de comunicación que le lleva la milla al equipo que tuvo el exmandatario, pues el equipo de comunicación de Danilo, se enfoca más en la comunicación y no en la política, y el equipo de Leonel hizo lo contrario, se dedicó más a la política.

3.     3.  El danilismo le ha quitado el poder a lo interno del partido. “Ya la pava no pone donde ponía”. De Leonel ser amo y señor dentro del partido oficialista, en los últimos años ha pasado a tener un poder marginal; se resiste a desaparecer, pero ya no quita y pone. El danilismo le ha tumbado el pulso en varias ocasiones en el Comité Político, y muchos de sus antiguos incondicionales, se le han virado. En estos momentos su tendencia ha recibido una bocanada de aire por la restricciones que la Constitución le impone al presidente Danilo Medina para reelegirse, pero como se ve el panorama, no es probable que el danilismo esté dispuesto a respetar la institucionalidad, pues está acorralado: Los danilistas pueden ir presos tanto si gana Luis Abinader (PRM) como si gana Leonel (ante la encrucijada, Danilo pudiera señalar a uno de sus ministros como su favorito a la candidatura presidencial). Y mencionamos a Luis Abinader del PRM, a pesar de que aún no es candidato presidencial, por el hecho de que ya una vez Hipólito Mejía (el otro precandidato de ese partido) se arrogó el derecho de indultar a Leonel Fernández antes de ir a la cárcel (“los presidentes no se tocan”), y porque se ha observado cierto coqueteo entre éste y Danilo Medina, incluso, el vox populi habla de acuerdos.

4.    4.  Ha sido humillado por Danilo. Todo lo anteriormente descrito en el punto 3 se traduce en una humillación de Danilo Medina y su equipo cercano hacia Leonel Fernández y su séquito. La humanidad, y los dominicanos dentro de ésta, tiende a apoyar al contendiente que se ve fuerte y victorioso. En política, la debilidad no concita apoyo; y el leonelismo va de tropiezo en tropiezo a lo interno del PLD y perdiendo fuerza fuera del partido.

5.     5. Entre los presidentes de la región no están los habituales compinches de Leonel. Aunque el presidente del PLD es un hombre de múltiples relaciones internacionales y todavía puede dar sorpresas en esa materia, no se puede negar que los presidentes que anteriormente le apoyaron para lograr la presidencia y mantenerse en ella (Lula/Dilma –con el dinero de Odebrecht y Joao Santana- y Chávez –con Petrocaribe-), hoy no están en el poder, y aunque en Venezuela todavía gobierna –no se sabe si por mucho tiempo- un súbdito de Chávez,  éste no se encuentra en condiciones de ayudar a nadie, todo en contrario, pudiera terminar refugiándose en Casa de Campo, en La Romana, como lo hizo Manuel Zelaya.

Por todo lo antes expuesto, el proselitismo actual de Leonel Fernández, más que una actividad política parece un acto de mendicidad. Y aunque hoy quiera impactar con algún que otro concepto, idea o propuesta, todo el mundo recuerda al candidato de 2004 que en la 17 le preguntaba a sus seguidores “¿Quién te subió el gas?” “¿Quién te subió el plátano?” “¿Quién te subió el huevo?”
  Para luego no bajar el precio de los productos de primera necesidad, y, por el contrario, aumentarlos, y –para más inri- con un Temístocles Montás que durante 8 años se la pasó echándole la culpa de las constantes crisis económicas a la breve administración perredeísta de 2000-2004.

+     Para salir a la calle a buscar el favor de electorado con todo ese historial a cuesta (y eso que hemos señalado datos muy puntuales), hay que ser muy descarado.  


La autora es periodista y politóloga.

martes, 29 de enero de 2019

El estado de la democracia en América Latina y las tendencias del Súper Ciclo Electoral a 40 años del inicio de la Tercera Ola Democrática

Por el doctor Daniel Zovatto*


…vemos con preocupación la situación de la democracia en varios países de la región, especialmente –pero no únicamente- además del caso ya citado de Cuba, las graves crisis que están teniendo lugar precisamente en este momento, en Nicaragua y en Venezuela sobre todo. Este aniversario coincide además con el desarrollo de lo que yo he llamado el Súper Ciclo Electoral Latinoamericano, un proceso en un plazo de tan solo treinta y seis (36) meses, desde el año 2017, 2018 y 2019,  determinará que quince (15) de los dieciocho (18) países de la región van a celebrar o están celebrando sus elecciones presidenciales. Nueve (9) de estas quince (15) ya han tenido lugar y luego las analizaremos pertinentemente. Solamente tres (3) países han quedado por fuera de este Súper Ciclo Electoral por las fechas en que se celebran sus elecciones, estos son los casos de Nicaragua, de Perú y de República Dominicana. Por todo esto, la ocasión para realizar un balance sobre la situación actual de las democracias en la región -,y conjugo en plural por la diversidad de situaciones, y así hablo de las democracias y no de la democracia en la región- y para reflexionar sobre los desafíos y las prioridades de la agenda política  y electoral de los próximos años, no podía ser más oportuno, claramente en la región está pasando de todo. Tanto en el plano global, como en el ámbito regional latinoamericano asistimos a un cambio de época, más que a una época de cambio. Este cambio de época es abordado, entre otros autores, por Moisés Naím, ‘El fin del poder’, en el cual analiza las tres revoluciones que a criterio de Naím están teniendo lugar actualmente: La revolución del más, la revolución de la  movilidad y la revolución de la mentalidad. Según el citado autor, el siglo XXI tiene más de todo. Tiene más gente, la gente es más urbana, es más joven, es más sana y es educada. La pobreza extrema se ha reducido más que nunca y clase media sigue creciendo, empero –nos advierte Naím-, una clase media en aumento, mejor informada y mejor conectada en las redes, impaciente y con más aspiraciones, más empoderada en sus proyectos, está haciendo cada vez más difícil el ejercicio del poder, tanto a nivel global como en el ámbito regional latinoamericano. Como podemos imaginar, estos cambios traen oportunidades, pero también traen importantes restricciones para el avance y la consolidación de la democracia. Por su parte la revista británica The Economics, en un artículo titulado ‘¿En qué ha fallado la democracia?’, señala que si bien actualmente más personas que nunca antes viven en países que celebran elecciones libres y justas, la democracia está pasando por momentos difíciles. En efecto el reciente Índice Democrático correspondiente al año 2018, que elabora la Unidad de Inteligencia de The Economics, muestra el deterioro que sufre la democracia en numerosas democracias del mundo, incluidos en varios países de nuestra región, y se pregunta si estamos ante un estancamiento democrático o, incluso peor aún, si estamos ante un período de clara regresión democrática. En efecto, un rápido repaso del contexto internacional evidencia que la democracia liberal enfrenta una severa crisis en casi todos los países occidentales, junto a altos niveles de desconfianza de las clases medias hacia las principales instituciones de gobierno. Para el historial Yuval Noah Harari, en su último libro ’21 lecciones para el siglo XXI’, cito: “La democracia liberal se enfrenta a una doble crisis, lo que más centra la atención es el consabido problema de los regímenes autoritarios, pero los nuevos descubrimientos científicos y los desarrollos tecnológicos representan un reto mucho más profundo para el ideal básico liberal que es la libertad humana”. Y agrego: El liberalismo ha logrado sobrevivir de hace siglos, a numerosos demagogos y autócratas que han intentado reanudar la libertad desde fuera, pero ha tenido escasa experiencia hasta ahora con tecnologías capaces de corroer la libertad humana desde dentro. Junto a estos autores deseo mencionar algunos de los libros más recientes que abordan, desde diferentes perspectivas, la grave crisis y los mayúsculos desafíos que enfrentan actualmente las democracias liberales, incluidas las que eran consideradas, hasta fechas recientes, como democracias consolidadas. En este sentido, me permito mencionar tres de los trabajos más relevantes, cuya lectura recomiendo a aquellos que no lo han hecho aún, el libro ‘El pueblo contra la democracia’ del profesor Yascha Mounk; el libro ‘How democracies die’ de los profesores de Harvard, Steven Levitsky y Daniel Ziblatt; y el último libro del profesor David Ruciman sobre ‘How democracies ends’. Los títulos de estos libros le dan la pauta del estado de pesimismo y de reflexión profunda y de preocupación que existe sobre el estado de la democracia. Estos libros, ensayos y artículos, me he permitido citar solo algunos de ellos por lo limitado del tiempo, dan cuenta sobre el importante debate que existe actualmente sobre la democracia, debate que tiene lugar tanto a nivel global como en nuestra región, no solo sobre la calidad de nuestras democracias, sino también un tema de vital importancia para el Tribunal Superior Electoral y para la Junta Central Electoral, que es el tema de la integridad de las elecciones, tema que abordaremos a continuación.
Nuestro balance se asienta en dos decisiones preliminares, la primera: La necesidad de efectuar un análisis que sea equilibrado del proceso de democratización que ha tenido y está teniendo lugar en la región, un balance que esté alejado tanto de la visión pesimista como de una mirada simplista y autocomplaciente. Un balance que muestre al mismo al mismo tiempo los avances logrados durante estos cuarenta años, pero que también dé cuenta de los déficits y los retos que hoy enfrentan las democracias de la región. La segunda precisión que deseo hacer se refiere a la necesidad de tener presente la heterogeneidad de América Latina. La región es una, es cierto, pero también es múltiple y diversa a la vez, ya que como analizaremos más adelante, existen diferencias importantes respecto a la calidad de la democracia y la integridad de las elecciones en los dieciocho (18) países de la región.
Mi exposición está organizada en torno a los siguientes seis (6) puntos: En primer lugar, las luces y sombras del desarrollo democrático latinoamericano en estas cuatro décadas; en segundo lugar: El tema de la rutinización y la integridad de las elecciones; en tercer lugar: Los resultados y las tendencias del Súper Ciclo Electoral; en cuarto lugar: La calidad de la democracia latinoamericana; en quinto lugar: Los principales retos de esta democracia; y en sexto lugar una reflexión final.
De previo al inicio de estos seis puntos, permítaseme hacer una breve reflexión sobre las características del contexto global al inicio de este turbulento, complejo, volátil y desafiante 2019, para poner nuestra reflexión del contexto regional en el marco del contexto global.
¿Cuántos fenómenos destacan a nivel global por su relevancia? Primero, la crisis de la globalización provocado -en gran medida- por un aumento obsceno de la desigualdad (en este momento está teniendo lugar el Foro de Davos cuyo tema central es la globalización 4.0, es decir, cómo hacemos una globalización que funcione para todos. En ese foro Oxfam acaba de presentar su informe sobre el Estado de la Desigualdad en el Mundo: 26 megamillonarios tienen hoy igual cantidad de fortuna que la mitad del mundo entero más pobre. Bajó de 43 a 26, es decir, estamos entrando en un proceso de megaconcentración de la desigualdad). Segundo, el tema del impacto de la cuarta revolución industrial, y los impactos importantes que está teniendo la cuarta revolución industrial no solamente en la economía sino sobre todo en el mundo laboral (de 30 a 40% de los trabajos que existen hoy en día, en quince a veinte años ya no van a existir.  Ese es otro tema de mayor importancia que está reconfigurando el capitalismo tal y como lo entendíamos). Tercera tendencia: Los riesgos crecientes del cambio climático, seguimos haciéndonos los distraídos, y allí está el tema central del cambio climático. Y el cuarto: Los desafíos del fenómeno de la migración. En efecto, el nuevo escenario internacional se caracteriza –en mi opinión- por un alto nivel de complejidad e incertidumbre que es el resultado de una triple reconfiguración. Hay una reconfiguración geoeconómica que está teniendo lugar: El mundo se está desplazando de lo que era Europa (el Atlántico) al Este, a China. Segundo: Hay un proceso de recesión geopolítica: Del G-7 pasamos al G-20, pasamos de nuevo al G-2, y ahora estamos prácticamente en un G-0 defendiendo la relación entre China y Estados Unidos. Y hay un proceso de estancamiento o de regresión democrática que están actuando en simultáneo en el plano global. El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de presentar su proyección de crecimiento económico para este año en el foro de Davos con dos malas noticias: Desaceleración económica (está proyectando un crecimiento global de 3.5 –si las cosas no se complican- y 2% el promedio global para América Latina) y desaceleración del comercio internacional que se puede profundizar y agravar si la guerra comercial entre Estados Unidos y China se profundiza. Todo esto está provocando un alto nivel de incertidumbre y volatilidad lo cual genera un sentimiento de miedo, de temor, de pesimismo, que producen una fuerte reacción: Populista, nacionalista, proteccionista y xenófoba. En efecto, en casi todas las regiones del mundo vemos síntomas  que privilegian lo nacional frente al multilateralismo y la globalización. Empecemos por acá cerca, con Trump. En Estados Unidos Trump pone énfasis en Primero América (America First), da prioridad al proteccionismo, inicia una guerra comercial con China, limita sus compromisos en materia de cambio climático y de armas nucleares, asume una actitud xenófoba frente a la inmigración, propone erigir un muro en la frontera con México y pretende que los mexicanos paguen el muro, y al tiempo muestran su desconfianza no solo con el multilateralismo, sino con sus socios tradicionales de post guerra (Unión Europea y otros). En
Europa los movimientos nacionalistas, populistas y xenófobos dirigen sus dardos contra Bruselas, la globalización y la inmigración, comprometiendo los cimientos del proyecto comunitario, mientras que el Reino Unido y la Unión Europea negocian frenéticamente su divorcio a través del Brexit, del cual hoy todavía no sabemos qué tipo de Brexit habrá, si es que va a haber un Brexit. En asía, por su parte, Xi Jinping modificó la constitución para no tener límites a sus períodos constitucionales para consolidar su poder y disimula cada vez menos sus objetivos de predominio geoestratégico, incluido una presencia cada vez mayor en América Latina como socio comercial, primer inversor, etc. Por su parte, Putin en Rusia, y Erdogan en Turquía siguen concentrando cada vez más poder hacia dentro, mientras en el plano externo buscan reforzar sus respectivas áreas de influencia aumentando peligrosamente la inestabilidad internacional. Estos fenómenos que caracterizan nuestra época es lo que Thomas Friedman, el articulista de The New York Times, denomina en su último libro ‘Gracias por llegar tarde’, la era de la aceleración tecnológica. Dice Friedman que durante un período de tres años (2007 al 2009) el mundo vivió una profunda transformación de carácter doble: Por un lado la revolución tecnológica se aceleró, y por el otro una grave crisis económica (la crisis de 2008-2009) cuyos efectos siguen impactando nuestra realidad. Para decirlo en palabras de Harari, cito: “La humanidad está perdiendo la fe en el relato liberal que es el que ha dominado la política global en las últimas décadas, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, exactamente cuando la fusión de la biotecnología y de la infotecnología nos enfrenta a los mayores desafíos que la humanidad ha conocido”.
Iniciemos pues nuestra exposición analizando el primero de nuestros ejes: Las luces y sombras del desarrollo democrático de América Latina.
En nuestros días la situación política de América Latina es radicalmente diferente a la que tenía hace tan solo cuatro décadas. Una mirada histórica da cuenta de que al inicio de 1970 solo Colombia, Costa Rica y Venezuela elegían con regularidad a las autoridades públicas mediante procesos electorales libres, abiertos y competitivos. Hoy, por el contrario y pese a todas sus carencias y déficits, la democracia es la forma mayoritaria de gobierno que se practica en la región. Este fenómeno resulta de tanta trascendencia que podemos afirmar que desde hace cuarenta años, América Latina vive procesos de democratización o redemocratización (dependiendo del país en cuestión) más largos, extensos y profundos de toda su historia. Sin embargo, la democracia de América Latina presenta una paradoja: Es la única región del mundo donde existe una combinación de regímenes democráticos, en la mayoría de los países, con amplios sectores de su población viviendo por debajo de la línea de pobreza (ligeramente por encima de 30% de acuerdo a los datos presentado del reciente Panorama Social presentado por la Cepal), es decir, pese a todos los avances importantes que hemos hecho, uno de cada tres latinoamericanos o latinoamericanas están viviendo en la pobreza, con los niveles más altos de inseguridad del mundo, siendo 50 mil homicidios al año, casi 400 homicidios por día. En ninguna otra parte del mundo las democracias funcionan con estas características: Sistemas democráticos con altos niveles de pobreza, con altos niveles de inseguridad, agravados por otras dos dimensiones: Con las tasas más altas de desigualdad y con niveles altísimos de corrupción. Esta combinación tóxica hace que, obviamente, repercuta negativamente en la calidad de nuestras democracias y en la integridad de nuestras elecciones.
Segundo punto: La rutinización y la integridad de las elecciones. Desde el inicio de la tercera ola democratizadora a la fecha, se han celebrado en nuestra región más de 160 procesos electorales presidenciales, más de 200 elecciones legislativas y un poco más de 50 procesos de democracia directa a nivel nacional. Según los informes de las principales misiones de observación electoral (OEA, UE, Carter Center, MBI), la gran mayoría de estas elecciones se han celebrado sin irregularidades significativas que hayan incidido de manera determinante en los resultados finales, todo lo cual es llevado a un encolamiento muy importante en relación con la calidad de las elecciones. Empero, un análisis más riguroso de estos procesos efectuado desde el prisma conceptual de la integridad electoral, evidencia la subsistencia de importantes debilidades en áreas clave de muchos de nuestros procesos electorales. En efecto, procesos electorales con resultados cerrados, situaciones de ventajismo electoral caracterizados por la falta de condiciones de equidad así como por el abuso de los recursos del Estado a favor de los oficialismos durante las campañas electorales, la falta de independencia de ciertos organismos electorales, el tema del financiamiento político irregular, los procesos de captura del Estado vía financiamiento político, la penetración del narcodinero y del dinero del crimen organizado en las campañas electorales y en la política, son todos ejemplo de los factores que han venido erosionando en varios países de la región, la credibilidad de sus procesos electorales y de los propios organismo electorales. Resumiendo: La frecuencia y rutunización de estas elecciones en nuestra región reafirma la convicción de que el voto en América Latina es hoy la única vía legitima para acceder al poder democrático, no obstante ello, diversas encuestas regionales nos advierten de la pérdida de confianza en los procesos electorales y en el secreto del voto, así como el deterioro de los niveles de credibilidad en los propios organismo. De las nueve (9) elecciones, de las quince (15) que dijimos que iban a haber en tres años, ya se han celebrado nueve (9), tres (3) se celebraron en 2017 (empezó Ecuador, siguió Honduras con Chile) y en 2018 hubo seis (6) (empezó Costa Rica, siguió Panamá, Paraguay, siguió luego la falsa electoral que hubo en Venezuela, siguió luego Colombia, siguió luego México y terminó Brasil). De esas nueve (9) elecciones, en cuatro (4) de las nueve, los partidos que perdieron denunciaron o graves irregularidades (como el caso de Ecuador y Paraguay y se negaron en principio a reconocer los resultados, hubo que intervenir la OEA para buscar una solución) y en otros dos (2) denunciaron fraude, cosa que lo hubo (al menos claramente en uno de ellos, en Venezuela, y en el otro denunciaron graves irregularidades en el caso de Lula. En estos últimos dos países se engatillaron crisis políticas que no han sido totalmente resueltas a la fecha. Por todo ello la cuestión de cómo seguir mejorando los niveles de integridad electoral más allá de los avances muy importantes que la región ha hecho, constituye un tema prioritario en nuestra región.
Veamos ahora el punto tres, que se refiere a los resultados y las tendencias del Súper Ciclo Electoral: Como dijimos, en los últimos 24 meses se celebraron estas nueve (9) elecciones, y otras seis (6) van a tener lugar en este año 2019, empezando como dijimos por El Salvador, siguiendo por Panamá y Guatemala, y en el segundo semestre, pues otras tres elecciones en América del Sur que van a tener lugar en octubre que van a ser la de Argentina, la de Bolivia y la de Perú. Desde una perspectiva regional comparada, cuando analizamos estos nueve procesos electorales que ya han tenido lugar ¿Cuáles son las principales tendencias que surgen?
1.       La gran mayoría de estas nueve elecciones se caracterizaron por un alto nivel de malestar ciudadano con la política y elecciones (no segura de esta última palabra). Fenómeno que me ha llevado a calificar estas elecciones como las elecciones del enojo, es decir, elecciones que están caracterizadas por un sentimiento de malestar ciudadano que ha llevado a que en muchos países a más que un voto a favor, haya un voto un voto anti. En Brasil hubo un voto anti PT, en México hubo un voto anti PRI, anti PAN, y eso permitió, a su vez, la irrupción de candidatos no outsider, porque decir que Manuel López Obrador era un outsider es desconocer quién es Manuel López Obrador, un político que desde joven militó en varios partidos, y decir que Bolsonaro es un outsider es desconocer que fue durante 27 años diputado y cambió a siete partidos, por lo tanto, de outsider no tiene nada. Sí son candidatos anti establishment, cuyo candidato cuyo mensaje (muy similar al de Trump) es ir contra la vieja política, diciendo que la vieja política está llena de vicios, de corrupción, ineficacia, y que ellos se presentan como un liderazgo renovado que viene a limpiar, a purificar el (XXX no se escucha claro esta palabra) -como decía Trump- de Washington, y bueno de Brasilia y de México.
2.       En un buen número de estos procesos, se caracterizaron por un alto nivel de incertidumbre. Hasta último momento no se sabía quién iba a ser presidente o hubo grandes sorpresas, como en Costa Rica, que en último momento se filtraron los dos Alvarado (Carlos Alvarado y Fabricio Alvarado) que no estaban en ninguna lógica que podían llegar a ganar. Pues Bolsonaro, que (XXX no se entiende esta palabra) entre otros candidatos, no tenía ninguna posibilidad de ganar. Pero a su vez con otra importante característica, una marcada polarización donde las opciones de centro, como Fajardo en Puerto de la Calle, Colombia, que quisieron posicionarse entre la derecha (Iván Duque) y la izquierda (de Petro) quedaron totalmente trituradas porque fue básicamente con este voto anti, que es izquierda/derecha.
3.       Los sectores medios, más pragmáticos que ideologizados, exigentes, poco pacientes, jugaron un papel clave al  buscar candidatos que sintonizaran con sus demandas y expectativas y que ofrecieran resultados concretos y rápidos, sobre todo en materia económica, generación de empleo, lucha contra la corrupción y los temas de inseguridad.
4.       Mientras en las principales economías (Chile, Colombia, México y Brasil) se produjo alternancia, en los otros países hubo continuidad oficialista (Ecuador, Honduras, Costa Rica, Paragua y Venezuela).
5.       En cinco (5) de estas nueve (9) elecciones (Ecuador, Chile, Costa Rica, Colombia y Brasil) fue necesario ir a un balotaje para decir al presidente. Esta es una característica muy importante porque antes era más fácil ganar en primera vuelta. En las últimas elecciones en América Latina, ahí donde hay segunda vuelta, hubo que ir a una segunda vuelta porque no se pudo definir en esa primera vuelta. Y la lógica consecuencia de esto es la sexta característica.
6.       En todas estas nueve elecciones, salvo en la de México, donde AMLO no solamente ganó con el 53%, sino que quedó con la mayoría en la Cámara de Diputados, con mayoría en el Senado, etc., ninguno de los otros presidentes logró mayoría propia, lo cual son presidentes en minoría frente a sus congresos y la dificultad de hacer funcionar estos presidencialismos en coaliciones está generando grandes dolores de cabeza a los presidentes para pasar las importantes reformas económicas, fiscales, del sistema de pensiones, que hacen falta porque no está la cantidad de apoyo político que hace falta.
7.       Los grandes escándalos de corrupción que recorren la región (Lavajato y Odebrech) junto con los altos niveles de inseguridad ciudadana fueron dos temas muy presentes en casi la totalidad de las campañas electorales y en algunas de ellas fue un factor casi que determinante para que los candidatos se convirtieran en presidentes, particularmente Bolsonaro en Brasil y AMLO en México.
8.       (Y esto es lo más disruptivo que estamos viendo) En varios de estos procesos, las redes sociales jugaron un papel de vital importancia, no la televisión, no la radio, no los periódicos. Esta aceleración tecnológica de la que  habla Thomas Friedman determina que las redes sociales son las que están llevando -en muchos países- el liderazgo en materia de las campañas. Entonces, estamos regulando medios que en muchos casos ya, muchos candidatos no están usando. Bolsonaro, por ejemplo, tenía siete segundos de televisión que no usó, Bolsonaro basó su campaña a través de Whatsapp. Hizo su discurso de la noche de que había ganado a través de Facebook Live, y la hizo desde su casa, sentado en una mesa, con su mujer y con tres libros (la constitución brasilera, la biografía de Churchill y la biblia –en agradecimiento a un apoyo muy importante de los grupos evangélicos, que es tendencia. Los grupos evangélicos vienen ganando (que no quiere decir que sea ni bueno ni malo) una influencia cada vez mayor en un número importante de procesos electorales (Brasil, Costa Rica, Guatemala, Uribe (para ganar el No), AMLO…).
9.       Como efecto de la conclusión del período de Michelle Bachelet, en marzo de 2018, en la actualidad no hay ninguna mujer presidenta en América Latina, por lo tanto, las fotos que sacamos en las cumbres, salvo si asisten las vicepresidentas, si es una cumbre a la que asisten todos los presidentes, es prácticamente una foto del siglo XIX: Todos hombres. Este es un elemento de la mayor significancia a lo cual hay que prestarle la mayor atención.

Resumiendo: Los resultados de esta maratón electoral están reconfigurando políticamente la región, sobre todo América del Sur donde vemos una tendencia a favor de gobiernos de derecha en sus versiones (ultra (caso Bolsonaro) o más bien liberal (Macri y Duque). Una crisis de gobiernos y partidos de centro-izquierda que hasta hace poco dominaba toda América del Sur prácticamente, y un creciente debilitamiento del ALBA. La situación es de mayor heterogeneidad en México y en Centroamérica, pero habrá que esperar los resultados de las tres elecciones que tendrán lugar en 2019 en Centroamérica y sobre todo los resultados de los tres procesos presidenciales que van a tener lugar en América del Sur antes de emitir una opinión definitiva acerca de si la región ha entrado en un nuevo ciclo político con claro predominio de la derecha o si, por el contrario, se va a mantener la actual heterogeneidad ideológica.

Permítanme hacer acá una precisión: Yo estuve en América del Sur hace poquitos años atrás, salvo Uribe/Santos (dependiendo de quién estaba, salvo Colombia), el resto era izquierda o centro-izquierda (Venezuela, Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Honduras, Uruguay, Chile), nos quedaba Paraguay y Colombia. Hoy, dependiendo de lo que pase en estas tres elecciones (Uruguay, Argentina y Bolivia), puede darse el caso extremo (y por eso estamos viendo un cambio muy importante entre ellos en el Grupo de Lima frente al tema del caso de Venezuela, antes Venezuela tenía un Unasur que le ponía una sombrilla de protección al chavismo, hoy la reconfiguración geopolítica de la región hace de que la mayoría esté en contra del gobierno de Madura. Si Evo no logra su tercera reelección, si el Frente Amplio pierde la continuidad de su cuarto gobierno en Uruguay, y si Macri repite, estaríamos ante la situación de que el único país de izquierda que quedaría en América del Sur es Venezuela… quedaría Venezuela totalmente aislado. Y ese es uno de los procesos más importantes como resultado de este ciclo electoral.

Pasemos ahora al cuarto punto: La calidad de la democracia en América Latina. En los últimos años el debate académico en torno a la democracia ha ido girando cada vez más en relación con la calidad de la democracia. Existe hoy una literatura abundante sobre el tema, así como una gran variedad de metodologías e índices en torno a la calidad de la democracia. Para abordar este punto debido a lo limitado del tiempo voy a usar el índice democrático de The Economics que sí esquematiza a la democracia, la clasifica en cuatro grupos: democracias plenas, democracias imperfectas, regímenes híbridos y regímenes autoritarios. El índice de los 18 recientemente publicado y fue una mala noticia para la región. En términos generales el promedio regional vuelve a sufrir un  deterioro en los términos de la calidad de la democracia, cae a unos porcentuales  a 6.24 en promedio. En términos de clasificación  hay algunos reacomodos. Dos países de los 18 de la región son únicamente democracias plenas, que son Uruguay y Costa Rica, que vuelve al lugar de democracia plena. Diez países, incluido la República Dominicana, son considerados democracias imperfectas. Y ahí es la gran diversidad, ahí está desde México, pasando por Argentina, pasando por Brasil, pasando por
El Salvador. ¿Cuántos gobiernos son considerados regímenes híbridos? Es decir, que no son democracias, pero que tampoco son gobiernos autoritarios, ahí está Guatemala, Honduras, Paraguay y Bolivia. Y tres regímenes son considerados autoritarios, que son Cuba, Venezuela y el deterioro gravísimo de la situación política en Nicaragua y las graves violaciones a los derechos humanos, más de 380 personas asesinadas por el régimen autoritario de los Ortega-Murillo, provocan  de que en Nicaragua haya caído en un gobierno autoritario.
Quinto punto: De estas democracias, que como vemos hay una gran diversidad clasificadas en cuatro grupos, ¿Cuáles son los principales retos? Los voy a mencionar, pero yo veo diez desafíos importantes para la región en esta coyuntura.
1.       La debilidad de las principales instituciones de la democracia representativa, en especial la debilidad de los partidos políticos. Los partidos políticos vienen cada vez perdiendo mayor confianza ciudadana, vienen debilitándose. Promedio regional, de acuerdo a Latinobarómetro, solo el 13% de los latinoamericanos confían en los partidos políticos, están en el sótano de la preferencia de todas las instituciones. Los otros más desprestigiados, similares a los partidos políticos, son los parlamentos, que tienen tan solamente la confianza del 21% promedio regional. A su vez el Latinobarómetro muestra una desconexión de los ciudadanos con los partidos políticos, promedio regional 58% de los latinoamericanos dicen que no pertenecen ni están adheridos ni simpatizan con ningún partido político, por lo tanto estamos haciendo política en un momentos diferentes a como era antes.
2.       El fenómeno del hiperpresidencialismo. En la mayoría de las democracias latinoamericanas la presidencia tiene un enorme poder, que llega –incluso- a veces a comprometer la independencia de los otros poderes del Estado. Cabe tener presente que uno de los grandes desafíos de las democracias, como bien lo prescribe el artículo 3 de la Carta Democrática Interamericana no radica únicamente en que los presidentes sean electos democráticamente, sino también que gobiernen de manera democrática, es decir, que tanto la legitimidad de origen como la legitimidad de ejercicio queden sometidas al imperio del estado de derecho y que se respete plenamente la división de poderes.
3.       La fiebre reeleccionista que recorre América Latina y varios países, incluido la República Dominicana. Al inicio de la tercera ola la región era una región claramente antireelección y luego, por etapas sucesivas, esta región –totalmente antireeleccionista- se fue convirtiendo en una región no reeleccionista. Quien inyecto el virus reeleccionista no fue la izquierda, fue la derecha, fue Fujimori (Perú), fue Menem (Argentina), y Fernando Enrique Cardoso en Brasil, diciendo estos tres presidentes han hecho una magnifica tarea en contra de la inflación (Menem y Brasil) y en Perú, además de la inflación, está haciendo una buena tarea (decían en ese momento) en controlar el terrorismo, por lo tanto, cuatro o cinco años no es suficiente, reformemos la constitución para que estos presidentes que están haciendo una estupenda tarea puedan continuar un período más. Fernando Enrique reformó la constitución, se quedó cuatro años y se fue; Menem reformó la constitución y dijo: “Dos períodos no son suficientes ¿Qué tal si le metemos un tercer período?” Y no le funcionó. Fujimori, sí le funcionó porque lo logró, pero después terminó haciendo un fraude que terminó provocando su salida y hoy su prisión. A esa primera ola de reformas en materia de reelección, vino la segunda ola, no ya de la reelección consecutiva, sino de la reelección indefinida, y esa la inauguró Chávez, la siguió Daniel Ortega, la siguió Rafael Correa y Evo Morales, es decir, ¿Por qué nos vamos a conformar con dos períodos? Quedémonos todo lo que el pueblo quiera, y mientras sigamos haciendo una buena tarea, que el pueblo nos siga votando, pues no hay nada antidemocrático en eso. Cuando eso no prosperó, y empezaron a decirles: “Usted no puede volver a cambiar la constitución”, entonces se idearon otra fórmula. “¿Por qué no le decimos al poder judicial que prohibir que uno se pueda volver a presentar o es inconstitucional –con lo cual hay un problema jurídico porque quiere decir que es inconstitucional la constitución,- (es un tema que se las trae. Me imagino que ustedes estarán familiarizados)… Eso lo hizo Arias en Costa Rica (solo que no estaba en el poder) y lo hizo Daniel Ortega en Nicaragua. Ortega dijo: “Si lo hicieron los ticos por qué no podemos hacerlo los nica”. Eso también lo hizo Hernández en Honduras (donde sacaron en pijamas a Zelaya solo por haber osado pensado en la reelección). Y Evo Morales dijo ¿Y por qué yo no? Oiga: Primero vamos a hacer un referéndum para ver si yo me puedo repostular. Hizo el referéndum y lo perdió, por ahí no vamos. Entonces dijo: Yo voy a respetar el referéndum, pero eso no quita que el tribunal constitucional no haga una lectura de si la constitución boliviana que él mismo promovió y redactó conflictúa o no con el artículo 23 de la Convención Interamericana de los Derechos Humanos que es la que protege los derechos constitucionales. Y el Tribunal Constitucional dijo que la constitución está violando el artículo 23 de la Convención Interamericana y Evo le dijo a la presidenta del TE –por lo cual ella renunció (dijo esto no es serio)- usted no tiene ninguna posibilidad que no es cumplir con la sentencia del TC que le obliga a aceptar la reelección del presidente Morales.
4.       El tema del financiamiento político sobre todo la relación del financiamiento político con el fenómeno de la corrupción. Financiamiento político importante per se, pero financiamiento político importante como la puerta de entrada a muchos escándalos de corrupción que hemos visto en AL. En las declaraciones de Marcelo Odebrecht son el mejor (todos aquellos que venimos trabajando el tema de financiamiento político desde hace 30 años tenemos que admirar la capacidad de Marcelo Odebrecht para escribir la mejor tesis y el mejor libro sobre cómo se hacía el financiamiento político en AL, mientras nosotros los politólogos escribíamos cosas, las declaraciones de Marcelo Odebrech en el caso de Lavajato son ejemplares desde el punto de vista del poder y de la organización con asesores de campaña, etc, etc.
5.       Los elevados niveles de inseguridad ciudadana y que son gravísimos para la región. La mayor parte de estas 150 mil muertes que ocurren en la región son gente joven. En 12 años, un poquito más, hemos perdido 2.5 millones de vidas humanas en la región, es como si hubiese desaparecido todo Chicago, esa es la dimensión del tema de la inseguridad.
6.       Los ataques a la independencia de justicia y la pérdida de la confianza  en el poder judicial, un tema central. Muchos de estos temas, estamos viendo  que se interpretan: Lo que la política no puede resolver per se, lo está resolviendo la justicia, por lo tanto se termina judicializando la política y se termina politizando la justicia. Y eso es nefasto para nuestros países. O estamos utilizando justicia para iniciar proceso de investigación sobre temas de corrupción (el caso del juez Moro en Brasil es un clásico, con un gran protagonismo en Lavajato, termina siendo el hombre que le impide a Lula poder participar en la campaña electoral, aplicando lo que en Brasil se llama la doble sentencia, termina siendo el ministro de justicia de Bolsonaro). Hay temas de mucha gravedad en esto.
7.       Los bajos niveles de presencia de la mujer en los partidos y en la política pese a todas las reformas muy importantes que se han hecho hoy a nivel mundial, el promedio de la presencia de la mujer en los congresos de AL es de 28%. Hemos hecho avances pero hay mucho camino por recorrer y esto debe ser una prioridad.
8.       Los desafíos que provienen del rápido ascenso de la tecnología y de la utilización creciente de las redes sociales. En esto la mayoría de los organismos electorales están en pañales, es muy difícil el cómo regulo a las redes sociales sin violentar la libertad de expresión. Con tecnologías disruptivas que van cambiando cada dos o tres años, por lo tanto, cuando uno le hizo un marco regulatorio a esa tecnología cambio, ya se readaptó, ese es uno de los desafíos crecientes que hay.
9.       Y el tema de la pobreza y el de la desigualdad que en AL terminan generando un caldo de cultivo. Cuando uno tiene crecimiento económico mediocre, niveles altos de pobreza, niveles altos de desigualdad, niveles  altos de inseguridad, niveles altos de corrupción, todo ello potenciado por redes sociales, va generando un caldo de cultivo, que genera un ambiente tóxico para la política, pero también genera un desprestigio enorme para los partidos tradicionales, y genera la posibilidad de que surjan estos candidatos anti establishment, el caso de Bolsonaro es un ejemplo perfecto de cómo la conjugación de todos estos factores inciden.
Y el otro tema que estamos viendo es el siguiente: Tradicionalmente, lo que perdía el gobierno, lo ganaba el partido de la oposición.  Y así íbamos teniendo alternancia. En algunos países sigue existiendo esto, en muchos otros países lo que pierde el gobierno, no necesariamente va a la oposición. Ese poder puede ir a cualquier lado como ocurrió en las elecciones de El Salvador.

(La grabadora se disparó y no se terminó de grabar la conferencia en su totalidad, pero lo grabado y transcrito corresponde aproximadamente al 97% de lo expuesto por el experto internacional).

La transcripción del audio es de la completa responsabilidad de la periodista Patricia Báez Martínez. 

*Daniel Zovatto es experto en democratización, elecciones y gobernabilidad, director para América Latina y el Caribe del Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA).


martes, 4 de diciembre de 2018

El pacto de las migraciones de la ONU no es cuco, es una oportunidad


“Es crucial que los desafíos y las oportunidades de la migración internacional sean algo que nos una, en lugar de dividirnos”, dice el documento

República Dominicana ocupa la mitad de una isla en el caribe que es origen, tránsito y destino de migraciones desde antes de la llegada de los españoles en 1492. Por conflictos político-económicos, raciales y  culturales, siempre se ha opuesto a la fusión con la vecina república de Haití y a la migración de sus nacionales a suelo dominicano, lo último de manera formal, porque en la práctica, la economía nacional se sostiene, en gran medida, gracias a la barata mano de obra haitiana.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), junto a los estados miembros, ha trabajado durante los últimos años en la elaboración de un Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular. República Dominicana es parte de la ONU y ha trabajado en la elaboración de ese pacto, el cual ha de ratificarse en los próximos días o ser rechazado.

Una cantidad considerable de personas e instituciones criollas, entre los que se destacan el Instituto Duartiano, se han manifestados en oposición a la firma o ratificación del pacto por parte del gobierno dominicano, alegando que éste es parte de un proyecto fusionista que lleva décadas en la mentalidad nacional dominicana y no se materializa.  

Parecería que en República Dominicana no residen más de 1 millón de haitianos (mal contados), la mayoría de manera irregular.

Parecería que República Dominicana ocupa la isla completa y que no es una isla que comparte el territorio con la población que pretende repeler o que cuenta con una frontera física efectiva.

Se olvidan los nacionalistas que la presencia haitiana en el país es una realidad mayúscula y sin regulación, que estamos realmente a expensas de la migración haitiana en las condiciones en que se da ésta. Ignoran también que los y las haitianas no pagan los impuestos que pagamos los dominicanos, y, sin embargo, reciben los mismos servicios de salud, educación y transporte, entre otros. Pretenden esos buenos dominicanos darle poca importancia al hecho de que la migración irregular es un negocio en la frontera dominico-haitiana que lucra a sectores de los organismos de seguridad nacional.

Pero además, pretenden hacer caso omiso a que ya el gobierno del presidente Danilo Medina dio pasos para la regularización de los extranjeros en suelo dominicano con la puesta en vigor del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, y eso sin presión de la ONU, a motu proprio. Es decir, que ya estamos inmersos en el problema y en la búsqueda de soluciones, pero asumiéndolo de manera individual, solo con nuestros recursos técnicos y financieros.

¿Y qué tal si nos abrimos a la posibilidad de que el problema migratorio haitiano lo abordemos de manera concertada entre todos los países miembros de la ONU que firmen el pacto, y que esto nos permita recibir ayuda técnica y financiera?

En primer lugar, el pacto no es jurídicamente vinculante, es decir, que ni nuestra constitución ni la ley de migración, ni ninguna otra legislación serían modificadas. Con esto, la soberanía nacional, en lo que respecta al tema migratorio, queda salvaguardada.

Nos llamó la atención que este pacto mundial de la ONU, de la misma forma en que promueve la migración segura, ordenada y regular, tiene entre sus objetivos crear condiciones en los países de origen que desincentiven a las personas a migrar, porque en realidad son las pésimas condiciones políticas, económicas y sociales de los países de origen las que empujan a las personas a migrar. Y lo saben dominicanos y haitianos porque lo han vivido en carne propia. 

Es así como en su objetivo número dos (2), dice lo siguiente: “minimizar los factores adversos y estructurales que obligan a las personas a abandonar su país de origen”.

Pero no solo eso, en su objetivo cuatro (4), se compromete a “velar porque todos los migrantes tengan pruebas de su identidad jurídica y documentación adecuada”. Y esto es magnífico, porque el principal escoyo del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros ha sido que el gobierno haitiano documente a sus ciudadanos.

En este sentido, la ratificación del tratado por parte de República Dominicana, debe estar condicionado a que la República de Haití también lo ratifique, pues la mayor carga migratoria que recibimos es del pueblo haitiano, y es una migración que a la vez es provechosa, por todas los nacionales haitianos que vienen a estudiar y trabajar a este lado de la isla, también es perniciosa, porque algunos –los menos- se dedican a actividades criminales, y no contamos con ningún tipo de mecanismo que nos permita identificarlos para someterlos a la acción de la justicia o dar parte al país de origen u otros países miembros de la Interpol.

El tráfico de personas en la frontera y las violaciones a los derechos de los migrantes serían considerablemente reducidos, por no decir eliminados, y eso es positivo para el país y el mundo. Además, el pacto tiene un enfoque de género, por lo que aboga por la protección de las mujeres y las niñas migrantes, más propensas a ser víctimas de la trata de personas, la esclavitud sexual y laboral.

En lo que respecta a los servicios básicos que el Estado dominicano estaría compelido a brindar a los migrantes haitianos (porque no nos quejamos de los coreanos, chinos, japoneses ni venezolanos), ya se los estamos brindando sin recibir a cambio ningún tipo de asistencia económica ni técnica. Los haitianos utilizan nuestros servicios de transporte,  acuden a nuestros centros de salud y mandan a sus hijos a las escuelas, y en todos esos lugares/servicios son tratados como lo que son: Seres humanos y ciudadanos del mundo. Y cada día podemos ver los esfuerzos que ellos hacen para utilizar esos servicios públicos sin afectarnos, específicamente en lo que respecta a la higiene personal.

De República Dominicana firmar el pacto, una de las formas en las que se aplicarían los principios y objetivos del mismo, sería apoyando “a otros Estados… incluso prestando asistencia financiera y técnica, en función de las prioridades, políticas, planes de acción y estrategias nacionales, mediante un enfoque pangubernamental y pansocial”.

Es decir, que no estaríamos afrontando el problema de la migración haitiana de manera unilateral, como lo hemos estado haciendo hasta el momento, porque como bien lo dice el mismo documento del pacto: “Ningún país puede encarar los retos de este fenómeno mundial y aprovechar sus oportunidades en solitario”.

¿Por qué este plan no es del agrado de los nacionalistas?

Entre otros aspectos, porque las detenciones de migrantes sería un último recurso, es decir, ya “la camiona” no podría salir a recoger haitianos por las calles para luego llevarlos a un centro de detención y negociar con ellos su libertad. Y porque implicaría la inclusión política, económica y social de estas comunidades de migrantes, es decir, que en determinado momento de la historia nacional, nos veríamos conminados a aceptar a un diputado que representa a los haitianos en el país, de la misma forma como los estadunidenses, cubanos y judíos han tenido que aceptar la presencia de dominicanos en las esferas de decisión de los Estados Unidos, porque LO QUE VA… VIENE.

Nos parece que perderíamos más de no ratificar el pacto que ratificándolo. De cualquier forma estamos condenados a ser país receptor de la migración haitiana. Lo más estratégico de nuestra parte sería identificar las oportunidades que este hecho histórico-social nos brinda.

La autora es periodista y politóloga.