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viernes, 18 de octubre de 2019

Leonel, un caramelo envenenado: Cinco razones para no pactar con él


Por Patricia Báez Martínez

El único hándicap que tiene el Partido Revolucionario Moderno (PRM), como organización política nueva en República Dominicana, es que se formó producto de la escisión de un partido que data de principios de siglo pasado y que una parte de sus dirigentes son septuagenarios y octagenarios, y –algunos- han pasado por la administración pública sin pena ni gloria y/o con más pena que gloria. Ése es el único estribillo negativo que se escucha en contra de esa organización política, que con una sola participación electoral se convirtió en la segunda fuerza política más votada, es decir, que nació con fuerza y sus dirigentes tienen vocación de Estado y Gobierno. No estamos hablando de improvisados.

Después de los resultados de las elecciones primarias del pasado 6 de octubre, en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha agudizado la crisis interna, crisis que favorece enormemente al PRM. El presidente del partido y ex presidente de la República, Leonel Fernández Reyna, está abandonando la organización, junto a una porción importante de dirigentes y simpatizantes. Hay un avispero en el PLD, en el propio PRM (donde algunos dirigentes ven en un posible pacto con Leonel la ventaja no desdeñable de ganar las elecciones en una primera vuelta electoral), y en partidos minoritarios, entre éstos una parte de los que se autodenominan reformistas.

Aplastado Leonel en el PLD, con fraude o sin él, este se ha convertido en una golosina apetecible para cualquier fuerza política, y es obvio, no pasan desapercibidos 900 mil votos en unas primarias. Sin embargo, leamos con detenimiento estas cinco razones por las cuales, una fuerza política como el PRM no debe, bajo ningún concepto, pactar con Leonel Fernández Reyna o cualquier otra facción del PLD.

1.    1  No todos los votos que sacó Leonel, le pertenecen.  Sería necesario y oportuno determinar qué porcentaje de ese 47.61% de los votos que obtuvo Leonel, realmente le pertenece. Al ser primarias abiertas las del partido morado, hubo personas del PRM (pero que no fueron inscritas en el Premil 1 y 2 o no salieron en el padrón de ese partido) y de otras fuerzas políticas que entraron a votar a las primarias del PLD en contra del actual gobierno, es decir, a favor de Leonel. Y por eso es que Fernández Reyna se oponía a las primarias abiertas en su partido, porque la participación masiva puede ser tan favorable como desfavorable, y algunos factores se convierten en incontrolables.

2.   2   No hay garantía de que no haya fraude electoral en las elecciones presidenciales aunque se diera una alianza Luis/Leonel. Si fuese verdad que hubo fraude en las primarias del PLD (por cierto: solo para afectar a Leonel), nada ni nadie le garantiza a la oposición que desde el Gobierno se geste otro fraude para las presidenciales. Lo que menos tiene Danilo y su camarilla es escrúpulos. Es una ilusión pensar que porque se unan dos fuerzas políticas poderosas, el Estado –representado por Danilo Medina y su candidato-, no las va a aplastar, como están acostumbrados a hacerlo en el PLD desde el 2004 a la fecha (4 procesos electorales con todos los recursos del Estado a su disposición para el PLD retener el Poder).

3.   3  Luis perdería el apoyo de amplios sectores dentro y fuera del partido.  Dentro y fuera del PRM, el pacto caería como las bombas de Nagasaki e Hiroshima. Aunque se escuchen voces a favor de esta propuesta, cuidado, no se pueden hacer jugadas alegres que provoquen perder lo ganado a tan solo siete meses de las elecciones presidenciales. Dentro del PRM habría oposición, aunque por obediencia, terminara imponiéndose un crimen político de lesa humanidad. Fuera del PRM, las fuerzas como la sociedad civil y grupos progresistas, que en los últimos meses han mostrado públicamente su apoyo a Luis Abinader -por representar la única posibilidad de salir del PLD, además de la oportunidad de un cambio político, social y económico en el país-, le retirarían su apoyo. Y no lo dudo, porque su voto no es un voto de obediencia ni producto 1000 pesos y un picapollo, estamos hablando de un voto de conciencia. Tenemos una sociedad civil que recientemente se movilizó de manera masiva contra la corrupción y la impunidad a través de Marcha Verde, Luis Abinader puede seguir obteniendo el apoyo de esos inconformes con el status quo imperante, pero eso solo es posible si el líder no se desvía de su camino, pese a los cánticos de sonajeros que escucha en el camino. Nosotros y nosotras, los que queremos el fin de la corrupción y la impunidad y un gobierno inclusivo y amigable con los pobres de esta tierra, estamos dispuestos a trabajar más si es necesario, a dejar el pellejo en las calles para conseguir los votos de los peledeístas desencantados, de los indecisos y de los desafectos de la política. Preferimos perder la epidermis trabajando a ser testigos de un pacto con el principal heredero de la corrupción y la impunidad que caracterizó a las administraciones de Joaquín Balaguer.

4.     4 Se rehabilitaría a un muerto político. “Muerto el perro, se acabó la rabia”, reza el dicho popular. Leonel ya está muerto políticamente, difícilmente gane aunque lo apoyen 20 ventorrillos políticos, porque los otros contendores son:  el Estado, y nosotros, que siendo las nuestras unas primarias cerradas, sacamos una mayor votación –en términos porcentuales- que el PLD. Si se rehabilitara a Leonel Fernández mediante un pacto con una fuerza política naciente y llena de vida, además de la estocada mortal que significaría para el sistema de partido (pues ya no habría opción ante la barbarie en que vivimos), se le inyectaría Células Madre a todo ese liderazgo corrompido que sigue al ex presidente Fernández, reciclándose éstos en el PRM y el Estado y tomando una fuerza voraz contra los mejores y sanos intereses de la sociedad dominicana.

5.      5 Se mataría a un líder político acabado de nacer. Luis Abinader fue candidato vicepresidencial en las elecciones de 2012, candidato presidencial en 2016 y actual candidato presidencial (elegido por mayoría casi absoluta en las primarias de su partido). “Luis jiede a Presidente”, me escribió un colega por Whatsaap tras la publicación de los primeros resultados de las primarias. Sí, Luis tiene un aroma a Presidente, y eso atrae. Las abejas buscan el aroma y el néctar de las flores, y así nuestro candidato seguirá atrayendo a más personas, sectores y organizaciones políticas, ¿Por qué desesperarse? Fuera del escenario político Danilo Medina, porque la Constitución se lo prohíbe, y derrotados en las primarias Hipólito y Leonel, si ganamos las elecciones en mayo –como indican los números y está previsto-, Luis Abinader sería la estrella política que va a iluminar el escenario político dominicano por mucho tiempo. Además, y esto es lo más importante: Luis Abinader ha ofrecido un cambio grande para República Dominicana, y si apenas caminados unos trechos se rinde ante la tentadora oferta de unos votos que destilan corrupción, crimen e impunidad, le habrá demostrado a los suyos y al pueblo en general, que su propuesta nunca fue real, que era solo una pose.

Sigamos adelante perremistas, trabajemos unidos y unidas, que el pueblo espera ansioso la redención.

Patria o muerte. ¡Venceremos!


La autora es periodista y politóloga. 


domingo, 14 de abril de 2019

“La reelección de Danilo es un problema del PLD, no del país”: Patricia Báez Martínez



Baní, provincia Peravia.- Los intentos de reelección del presidente Danilo Medina son un problema del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y no del país, porque la Constitución es clara al establecer que los presidentes podrán reelegirse una sola vez de manera consecutiva, además del transitorio 20 de la misma Carta Magna que elimina de cuajo la posibilidad de que el mandatario pueda reelegirse.

“Por lo tanto, es un problema del PLD, si está dispuesto, como partido, a elegir un candidato presidencial que la Constitución lo invalida, y/o intentar otra reforma constitucional en momentos en que la correlación de fuerzas, tanto a lo interno del PLD como en la Asamblea Nacional no se muestra a favor de Danilo Medina”, sostuvo la periodista y politóloga Patricia Báez Martínez en el programa Primer Momento TV, de Visión 3000 (canal 3) del telecable banilejo.

La periodista dio este dato como respuesta al conductor del espacio, el también periodista, Luis de los Santos, quien refirió que el tema de la reelección tiene al país en suspenso, como también que el PLD es un partido poderoso. Sobre este último aspecto, Báez Martínez le aclaró lo siguiente.

“El PLD no es un partido tan grande como aparenta, el PLD es un partido que ha sabido utilizar los puestos y trabajos de la administración pública y los programas sociales (Senasa subsidiado, bonoluz, bonogas, etc.), así como el pote de romo y los 500 pesos para tener a un electorado acéfalo y cautivo a su favor”.

La profesional llamó a la oposición a trabajar de manera unificada y de cara a las elecciones de febrero del 2020, pues éstas son casi determinantes para el triunfo en las elecciones presidenciales de mayo del mismo año.

“Es un tanto difícil esto, en un país presidencialista como el nuestro, pero es necesario trabajar de manera aunada y sistemática de cara a las elecciones de febrero y luego enfilar los cañones hacia las elecciones de mayo”.

También llamó a la oposición a estudiar las nuevas leyes aprobadas, como la Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas y la de Régimen Electoral, ya que éstas imprimirán nuevos retos al torneo electoral que se avecina.

Primer Momento TV se transmite todos los domingos a la 1:00 de la tarde por el canal 3 del telecable banilejo.

sábado, 2 de febrero de 2019

Un Leonel políticamente humillado


Por Patricia Báez Martínez

Leonel Fernández está tirado a la calle del medio tratando de articular a sus seguidores internos y de reconciliarse con el electorado extrapartido. Pero el que vemos hoy no es el Leonel de 1996, de 2004 y de 2008. El Leonel que hoy intenta decir cosas interesantes y llamar la atención, dista mucho del político joven y prometedor de 1996, del líder rescatista de 2004 y del político consolidado de 2008. Como bien lo dicen los haters: De haber sido un león –políticamente hablando- hoy no parece más que un frágil gatito callejero.

En cinco pautas les diré por qué al Leonel de hoy le resulta cuesta arriba regresar al Palacio de la Presidencia:

1.      1. Es más viejo. En 1996 cuando Fernández alcanzó el poder Ejecutivo tras un acuerdo entre el PLD y el PRSC, él contaba con 42 años. Era un hombre joven, atractivo y soltero. Logró el apoyo de un sector amplio de las mujeres con derecho al voto. Hoy cuenta con 65 años, y su imagen física dista mucho de aquel mulato espigado que ascendía a la Presidencia en un país clasista y racista, pero hastiado de los gobiernos de un nonagenario ciego.

2.     2.  Está desacreditado. De Leonel se dicen muchas cosas, pero las que son constantes son tres: Que ha mantenido o mantiene relaciones homosexuales, que es un corrupto de primera línea y que además acepta financiamiento político de narcotraficantes. Aunque en 2004 ganó pese al escándalo desatado por su supuesta homosexualidad y en 2008 logró reelegirse pese a los constantes escándalos de corrupción de sus administraciones, está por verse que la dirigencia del PLD esté dispuesta a apostar a él como candidato presidencial para las elecciones venideras, y que de pasar ese obstáculo, logre concitar el apoyo del electorado peledeísta y extrapartido que un día tuvo a su favor. Usted dirá que Danilo está igual de viejo que Leonel, pero la diferencia es que Danilo está en el poder y eso en República Dominicana da muchas  ventajas, además de contar con un equipo de ministros relativamente nuevo a los ojos del público y con un equipo de comunicación que le lleva la milla al equipo que tuvo el exmandatario, pues el equipo de comunicación de Danilo, se enfoca más en la comunicación y no en la política, y el equipo de Leonel hizo lo contrario, se dedicó más a la política.

3.     3.  El danilismo le ha quitado el poder a lo interno del partido. “Ya la pava no pone donde ponía”. De Leonel ser amo y señor dentro del partido oficialista, en los últimos años ha pasado a tener un poder marginal; se resiste a desaparecer, pero ya no quita y pone. El danilismo le ha tumbado el pulso en varias ocasiones en el Comité Político, y muchos de sus antiguos incondicionales, se le han virado. En estos momentos su tendencia ha recibido una bocanada de aire por la restricciones que la Constitución le impone al presidente Danilo Medina para reelegirse, pero como se ve el panorama, no es probable que el danilismo esté dispuesto a respetar la institucionalidad, pues está acorralado: Los danilistas pueden ir presos tanto si gana Luis Abinader (PRM) como si gana Leonel (ante la encrucijada, Danilo pudiera señalar a uno de sus ministros como su favorito a la candidatura presidencial). Y mencionamos a Luis Abinader del PRM, a pesar de que aún no es candidato presidencial, por el hecho de que ya una vez Hipólito Mejía (el otro precandidato de ese partido) se arrogó el derecho de indultar a Leonel Fernández antes de ir a la cárcel (“los presidentes no se tocan”), y porque se ha observado cierto coqueteo entre éste y Danilo Medina, incluso, el vox populi habla de acuerdos.

4.    4.  Ha sido humillado por Danilo. Todo lo anteriormente descrito en el punto 3 se traduce en una humillación de Danilo Medina y su equipo cercano hacia Leonel Fernández y su séquito. La humanidad, y los dominicanos dentro de ésta, tiende a apoyar al contendiente que se ve fuerte y victorioso. En política, la debilidad no concita apoyo; y el leonelismo va de tropiezo en tropiezo a lo interno del PLD y perdiendo fuerza fuera del partido.

5.     5. Entre los presidentes de la región no están los habituales compinches de Leonel. Aunque el presidente del PLD es un hombre de múltiples relaciones internacionales y todavía puede dar sorpresas en esa materia, no se puede negar que los presidentes que anteriormente le apoyaron para lograr la presidencia y mantenerse en ella (Lula/Dilma –con el dinero de Odebrecht y Joao Santana- y Chávez –con Petrocaribe-), hoy no están en el poder, y aunque en Venezuela todavía gobierna –no se sabe si por mucho tiempo- un súbdito de Chávez,  éste no se encuentra en condiciones de ayudar a nadie, todo en contrario, pudiera terminar refugiándose en Casa de Campo, en La Romana, como lo hizo Manuel Zelaya.

Por todo lo antes expuesto, el proselitismo actual de Leonel Fernández, más que una actividad política parece un acto de mendicidad. Y aunque hoy quiera impactar con algún que otro concepto, idea o propuesta, todo el mundo recuerda al candidato de 2004 que en la 17 le preguntaba a sus seguidores “¿Quién te subió el gas?” “¿Quién te subió el plátano?” “¿Quién te subió el huevo?”
  Para luego no bajar el precio de los productos de primera necesidad, y, por el contrario, aumentarlos, y –para más inri- con un Temístocles Montás que durante 8 años se la pasó echándole la culpa de las constantes crisis económicas a la breve administración perredeísta de 2000-2004.

+     Para salir a la calle a buscar el favor de electorado con todo ese historial a cuesta (y eso que hemos señalado datos muy puntuales), hay que ser muy descarado.  


La autora es periodista y politóloga.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Partido único o predominante en RD



Por Patricia Báez Martínez 

En días pasados defendimos nuestra tesis para optar por el título de maestra en Ciencias Políticas para el Desarrollo Democrático por el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (Iglobal) y la Universidad de Salamanca (USAL) con el tema Sistema de partidos políticos en la República Dominicana (1990-2016): Del tripartidismo al partido predominante, y en la ocasión se nos cuestionó por qué no admitíamos que vivimos en una dictadura o seudodictadura dado el desvencijado panorama que muestra la institucionalidad democrática dominicana (preferimos usar este término a democracia simple y pura, ya que los dominicanos asociamos más el de democracia al ejercicio electoral, y no existe una equivalencia real entre el hecho de votar y la democracia). 

Nuestra respuesta versó sobre las dos formas de abordar y entender las ciencias políticas y la política: normativa (deber ser) y empírica (es) –máxime si se trata de un estudio descriptivo como fue el nuestro-, así como la caracterización del sistema de partidos predominante, que es la tendencia que advertimos en el país. Mas por lo apremiante del momento ignoramos explicar por qué el sistema de partidos dominicano no es de partido único que es la clase de sistema que caza con la dictadura. Dado que el tema ha concitado durante los últimos años la atención de académicos, investigadores y políticos, consideramos pertinente explicar, aunque fuere por esta vía, por qué el sistema de partidos nacional no es de partido único y, por tanto, aún no vivimos en una dictadura. 

Para 1961, el politólogo francés Roberto Duverger definió una de las principales características del sistema de partido único: “…el partido mismo, como cuerpo, no deja jamás de controlar a todos los organismos del Estado”, además, observó que en este sistema es notorio un grado significativo de restricción de las libertades públicas. Ya en 2005, el italiano Giovanny Sartori enriquece la definición de clases de sistemas de partidos al clasificarlos primero en base a la competencia electoral en competitivos y no competitivos. El sistema de partido único pertenece al último grupo. Arguye Sartori que “sólo existe, y solo se permite que exista, un partido. Eso se debe a que ese partido veta, tanto de jure como de facto, todo tipo de pluralismo de partidos…”. 

Con estas tres caracterizaciones del partido único: i) control del Estado, ii) restricción de las libertades públicas y iii) nulidad de la competencia, pasamos pues a rebatirlas. 

Si bien es cierto que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ostenta el Poder Ejecutivo, controla el Senado y una parte de los diputados, así como el Consejo Nacional de la Magistratura, el Ministerio Público y las Altas Cortes –un control casi absoluto de los estamentos de decisión-, en el ámbito de las libertades públicas la mayoría de los dominicanos sigue disfrutando de ellas y el espionaje de Estado aparenta limitado. De hecho, se podría decir que en República Dominicana se respeta la libertad de pensamiento y expresión, aunque reconocemos que desde el Estado, y específicamente desde el Poder Ejecutivo, se utilizan “sofisticados” mecanismos de coerción de la libertad de expresión (negar o quitar publicidad gubernamental, provocar que propietarios de canales de TV rescindan contratos con líderes de opinión críticos, soborno a este tipo de comunicadores hasta neutralizarlos o convertirlos en bocinas gubernamentales, acaparamiento de los medios de comunicación en manos de altos dirigentes del partido, etc.). 

Como podemos ver, no todas las características del sistema de partido único se cumplen o se cumplen a cabalidad, por lo que encuadrar al sistema de partido dominicano en el partido único resulta difuso, y se podría interpretar como una reacción alarmista. Sin embargo sí se cumplen de manera efectiva las dos características principales del sistema de partidos predominante: i) un partido gobierna de forma ininterrumpida (no alternancia) y esto ocurre en el país desde 2004, con la agravante de que el ex presidente y presidente del PLD, Dr. Leonel Fernández Reyna, señaló como el principal objetivo del VIII Congreso Norge Botello convertir al PLD en una fábrica de presidentes y presidentas que gobernará la nación hasta mediados del presente siglo; y ii) existen terceros partidos (los minoritarios) que ayudan al partido predominante a retener el poder. Estos terceros partidos trabajan en dos sentidos, ayudando al predominante PLD a brindar la apariencia de que el sistema electoral es competitivo –procura de la legitimidad necesaria para la gobernabilidad-, y aportando votos para que ese partido obtenga el 51% para ganar las elecciones presidenciales. 

El nacimiento del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y el 35% de los votos que obtuvo con su participación en el primer certamen electoral confirman también que estamos ante un sistema de partido predominante, pues de ser de partido único el PLD no habría permitido su conformación y participación las elecciones recién pasadas, mismas que no estuvieron exentas de trabas y dificultades –vale la aclaración-, es decir, que esas elecciones no habrían sido competitivas, como lo fueron. 

En nuestra tesis sostuvimos que existe una tendencia hacia el partido predominante, es decir, se está en el proceso, aunque si tras el surgimiento de una segunda fuerza política con potencial de ser gobierno, el PLD se reelige en las elecciones de 2020, no habrá dudas de que estamos ya ante un sistema de partido predominante consolidado, en especial, si la reelección del partido oficial también incluye la del actual presidente, reelecto en 2012 tras una reforma constitucional como todos recordarán. Sólo entonces todo el Estado estaría en manos del PLD, veríamos totalmente limitadas las libertades públicas alcanzadas y las elecciones se convertirían en una “competencia” por el poder con un único participante.

jueves, 18 de junio de 2015

Danilo y la epifanía de la mentira


Existe una muralla histórica, por no llamarle barrera, que el gobierno de Danilo Medina no ha podido romper, la de la corrupción y la impunidad

Por Patricia Báez Martínez

Cuando todo cuanto se ha dicho es “un amasijo hecho de cuerdas y tendones/un revoltijo de carne con madera/un instrumento sin mejores resplandores/que lucecitas montadas para escena”, solo nos queda  la disección de la mentira.

1.      El Presidente inició su discurso de este martes 17 de junio mencionando avances institucionales y supuestas barreras históricas que ha venido rompiendo su gobierno.  Pero a pesar de que prometió combatir la corrupción y la impunidad, no lo hizo, por el contrario, además de solicitar a la ciudadanía “no lanzar piedras hacia atrás”, de ignorar el rumor público sobre supuestos actos de  corrupción en su gobierno,  ha logrado una reforma constitucional que le permite reelegirse consecutivamente a través de un pacto de impunidad con el presidente de su partido.

2.       El Presidente hizo alardes de un supuesto crecimiento económico, tipo China, y de haber sacado a 500 mil personas de la pobreza.  Sin embargo, un estudio de la Cepal presentado a finales de enero de este mismo año, ubicó a República Dominicana entre los países de la región con mayor pobreza e indigencia: La pobreza apenas habría bajado 0.5 entre 2012 y 2013 al pasar de 41.2%  a 40.7%. Las 500 mil personas sacadas de la pobreza de las que habla el Presidente equivalen al 5% de la población nacional, ese milagro debió producirse en 17 meses, y, sin embargo, no ha sido reconocido por los organismos multilaterales. Un día antes del discurso, el jefe de la División de Desarrollo Social de la Cepal, Simone Cecchini, dijo en el marco de un seminario organizado por la Vicepresidencia de la República que “la pobreza por ingresos ha disminuido” en el país. Muy oportuno el comentario. Mas eso no está ni ha estado en discusión: El PIB ha crecido sostenidamente a la par con la desigualdad, lo que entraña un grave problema de redistribución de los ingresos que Danilo Medina ha ignorado en sus tres años de gobierno.

3.       El Presidente desea seguir su proyecto de crear 100 mil empleos anuales, sin embargo, ¿cuáles son las industrias y las empresas que ha creado el Gobierno? Ninguna. Todo se basa en las visitas sorpresas, para –además de promover la figura presidencial- financiar la actividad productiva a través de la deuda pública que ronda  entre 25 y 30 mil millones de dólares y ha generado un déficit cuasi fiscal de más de 8 mil millones de dólares.  Pretende su Gobierno continuar este propósito de crear 100 mil supuestos empleos anuales, y dejar de lado que el 75% de la población económicamente activa (PEA) gana menos de 15 mil pesos mensuales y sin que se produzca un aumento satisfactorio del salario mínimo, cuando menos.

4.       El Presidente pretende desligarse de la iniciativa de enmienda constitucional, al alegar que él simplemente ha respondido al clamor popular. Sin embargo, él y su equipo, después del primer año de gobierno, han estado trabajando para la reelección, fue él que envió la enmienda constitucional al Congreso que justificó una necesidad de reforma inexistente, porque si él ha sido un buen presidente, quién puede predecir que el próximo no será igual o mejor mandatario que él, solo por mencionar un componente de la huidiza necesidad de reforma. Su objetivo es presentarse ante la población como un mesías sacrificado.

5.       El Presidente se refiere a la democracia, a la institucionalidad y el consenso que supuestamente primó en la aprobación de esta reforma, pero si hubiese sido democrática se habría hecho un referedum o consulta popular, se hubiesen tomado en cuenta las voces disidentes en la Asamblea Nacional, y si fuera institucional quizá no se produce, por ser contra natura reformar una Constitución que apenas cuenta con cinco años de ser aprobada y para beneficio de un Presidente en el Poder; y del consenso ni qué hablar, todos sabemos cómo se produce, y varios asambleístas lo denunciaron: la compra de votos, la corrupción de que los senadores y diputados sigan en sus curules sin someterse al escrutinio en 2016, la impunidad de los ocho años precedentes de gobiernos peledeístas.

6.       El Presidente, para justificar su daño a la institucionalidad y la democracia, se refiere a las constituciones de otros países que sí permiten una reelección consecutiva. Sin embargo, por qué el mandatario no hizo ese mismo ejercicio para determinar que en este país, como en ningún otro del mundo,  se reforma la Carta Magna con tanta fruición y frecuencia.

7.       El Presidente expresa que la reelección es vedada en países con instituciones débiles y que viven el trauma de la dictadura. ¿Y quiere Danilo Medina más dictadura que esta de partido único-dominante que está imponiendo el PLD desde 1996 y de la cual él pasó de cómplice a principal promotor?

8.       El Presidente arguye que “se equivocan también los que dicen que introducir la reelección es beneficiar al gobernante de turno”. Lastimosamente, creemos que el gobernante tiene que ser muy digno para no aprovecharse de su condición para reelegirse, y Danilo Medina  muestra poca dignidad, y pasa a formar parte de la lista de buitres que han asaltado el Estado.

9.       El Presidente, de forma cínica, presenta como fortalezas del país y contrapeso de la reelección, el equilibrio político. Equilibrio que él ha alterado al pactar con el PRD, la que siempre estuvo entre primera y segunda fuerza política desde 1963 a la fecha; y con el PRSC, el primero de los tres partidos del sistema que convirtió en minoritario y satélite a través de la compra de sus líderes y las consabidas canonjías.

10.   El Presidente alega que aún queda mucho para lograr la reelección, que pende sobre él la guillotina de la voluntad popular. En un país con institucionalidad, en el que esta reforma no hubiese tenido lugar, la reelección es una posibilidad 50/50 para el presidente de turno, pero en un país presidencialista como éste, la posibilidad es de 90/10, siendo conservadores. El único presidente que no logró la reelección consecutiva estando en el cargo fue Hipólito Mejía.

11.   El Presidente, después de decir que no envió la enmienda constitucional al Congreso por vanidad, unos párrafos más adelante confiesa que le conviene más aspirar a un segundo mandato ahora que en 2016. Admite, pues, que la modificación procura beneficiarle.

12.   El Presidente exhibe la estabilidad macroeconómica e inflacionaria, sin embargo, no ha podido bajar de precios los alimentos, ni siquiera los de primera necesidad, todo lo contrario, recordemos que para pagar por él, para comprarlo como Presidente, los dominicanos estamos otorgando a las arcas nacionales un 18% de Itebis casi generalizado.

13.   El Presidente, que prometió una reforma del sector eléctrico, junto a la educativa y la fiscal, en su discurso de este miércoles, le bajó de rango a la reforma, ahora es una “iniciativa”.  Menciona el Índice de Desarrollo, pero no se atreve a ponerle el apellido Humano, es decir, IDH, porque en esa materia es consciente de que, según datos de la ONU (2014), estamos en el lugar 102 de una lista de 187 países.


“El pueblo es sabio y siempre juzga con rigidez a quienes están conduciendo su destino”, le tomamos la palabra, Señor Presidente. 

miércoles, 10 de junio de 2015

Políticos autodestructivos

Por Patricia Báez Martínez

A inicios de 2013, cuando muchos en la oposición apostaban a las dentelladas mortales entre Hipólito Mejía y Miguel Vargas, desde la Z101 alcé mi voz para solicitar a ambos, de manera humilde, retirar sus aspiraciones presidenciales y apoyar a Luis Abinader, como forma de zanjar una crisis entre ellos que de lo político había pasado a lo personal. Pero, quién es esta musitadora de ideas para dar consejos a titanes de la política.

Como fórmula para crear una plataforma política a los expulsados del PRD por Miguel Vargas, se fundó el PRM, y allí, después de que Mejía dijera que no aspiraría, se desató una contienda por la nominación presidencial que amenazó los incipientes acuerdos de un grupo de personas que pretende volver al Poder. Mientras, Vargas terminaba de dar las últimas pinceladas a su proyecto político-empresarial, confiado en que con tener el santo, también acapararía la limosna.

Cada paso del accionar de Miguel Vargas y de Hipólito Mejía iba minando sus territorios, sin que nadie pudiera predecir el final. Bastaron unos cuantos comentarios destemplados en USA de parte de Mejía para que la militancia del nuevo partido que creía en su liderazgo se convenciera de que con ese gallo no ganaría. Y la oposición ya no aguanta más hambre, literal y de Poder. Y Vargas, en su creencia de que manejaba los hilos de un partido que en las elecciones pasadas obtuvo la mayoría de los votos (de forma individual), anuncia su apoyo a la reelección de Danilo Medina. Y esto, sin más, se convierte en su último cuplé.

Ni Hipólito Mejía ni Miguel Vargas se retiraron con donaire; se manotearon hasta el final por alcanzar el Poder o sus migajas, y con ello se autodestruyeron, en lugar de preservarse como entes de moderación y consulta de sus grupos políticos. A desmedro de Miguel Vargas, Hipólito Mejía aparenta tener una cualidad que el otro no, bondad. Y esa bondad se puede ver, entre otras cosas, en su apoyo público a la candidatura presidencial de Luis Abinader, aunque no estuvo conforme del todo con el proceso de las primarias. Hipólito así, se encuentra actualmente negociando con Luis Abinader su participación en un eventual gobierno del PRM; mientras, el destino de Miguel es oscuro e incierto. Todo por no saber cuándo detener su soberbia y dar paso a la razón.

Existe un tercer político a quien se le ha activado el gen de la autodestrucción: Leonel Fernández. Su ambición y su necesidad de impunidad  le han llevado a aspirar, a manipular, presionar y extorsionar, a exponerse al escrutinio público en un contexto no favorable para él. Aparenta estar en calma ahora, pero sus acciones visibles difieren de las invisibles. Su aceptación a la reelección de Danilo Medina a cambio  de inmunidad y la continuidad de sus legisladores, no es creíble. Si bien apoyó al Presidente en el 2012, en la actualidad estos dos líderes del PLD no tienen una relación propicia como para que éste (Leonel) trabaje por la reelección. Fue humillado, aplastado, y eso, dudo, se lo perdone al Presidente y su equipo.

El expresidente solo puede desactivar su gen autodestructivo asumiendo un bajo perfil, pues bien lo dice el adagio: “Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”.
 Y van dos.


viernes, 5 de junio de 2015

Pactos: de Leonel a Danilo

Por Patricia Báez Martínez

Con ellos solo se ha transferido los símil Poder y dinero, y se han rubricado de espaldas y en perjuicio a la democracia

Cuando Leonel Fernández eligió a Miguel Vargas Maldonado para firmar el pacto político por la reforma constitucional o Pacto de las Corbatas Azules, estaba enviando el mensaje claro de que su interlocutor en la otrora fuerza opositora era Vargas Maldonado y no Hipólito Mejía, quien claramente ostentaba el liderazgo, demostrándolo tres años después –en las elecciones generales- al obtener el 47% de los votos sin el apoyo de la dirección de su partido y sin alianzas.

En apenas cinco años, el panorama político dominicano dio  un giro extraordinario que, en otros tiempos (como aquellos de Joaquín Balaguer), pudo tomarse una década o más:

Quien convocó al pacto de 2009  ya no tiene poder de convocatoria, y quien asistió como invitado ya no se representa ni a sí mismo. Si el objetivo del acuerdo de las Corbatas Azules  hubiese sido otro diferente al de pactar la Constitución de 2010, actualmente fuera ilegítimo, en función de la poca representatividad de sus suscribientes. Ojo.

En días recientes, Danilo Medina y Leonel Fernández suscribieron un pacto, formal o no, pero pacto al fin, y con éste, el expresidente termina de transferir al Presidente (a modo de efecto colateral) el poco liderazgo que atesoraba del partido en el Poder. No os sorprendáis si en breve el politicón es separado de la presidencia del peledé.

Miguel Vargas, ante este panorama, y una intención de voto que no sobrepasa el 5%, no ve otra alternativa que endosar su apoyo a la reelección de Medina y convertir un partido con 70 años de historia -la mayor parte de ella, historia revolucionaria-, en otro partido bisagra más. Pareciera este otro acto de traición, pero no. Los marchantes son fieles a la lógica de que para perderlo todo ganar algo.

En dos de los tres acuerdos antes mencionados ha participado Miguel Vargas, en la primera ocasión como un líder opositor de importancia, en la segunda, como vendutero de poca monta. En ese acuerdo no participó Danilo Medina, pero sí en el segundo, el de la aprobación de la reelección en el Congreso  Nacional por parte de los legisladores que profesan seguir a Leonel Fernández, los cuales –por supuesto-recibirán su paga. Y tras ese acuerdo, Medina remató con el perredé. Capicúa.

El panorama político que unos meses atrás se veía abigarrado e indefinido, se ha despejado, y eso se debe en gran medida a las estrategias utilizadas por el Presidente. Mientras Luis Abinader se metió en el bolsillo a un contendiente fuerte pero fácil de eliminar, Danilo Medina “se comió” (en lenguaje ajedrecístico) al “rey”, y de paso se llevó entre las uñas a un alfil, terminando de hacer el trabajo que inició Leonel: Destruir al PRD, acabando con la historia de que fue el primer partido creado por Juan Bosch, también fundador del peledé,  quedando éste como fuerza política única o dominante. 

martes, 2 de junio de 2015

Segundo endoso

Por Patricia Báez Martínez

El primer endoso fue entre 2011 y 2012; a los dominicanos nos costó 200 mil millones de pesos  y una reforma fiscal que llevó el Itebis de 16 a 18 por ciento y amplió la base. ¿El objetivo? La reelección del PLD en el Poder y la ascensión de Danilo Medina al solio presidencial, garantizando impunidad a ocho años de corrupción desmedida.  En ese momento la actitud de Medina era de niño famélico, digno de conmiseración. Quizá nunca convenció a Leonel Fernández, pero de no apostar a él, los cuestionamientos, las denuncias, las querellas y expedientes judiciales hubiesen llegado antes.  El actual presidente es compromisario del acto de corrupción que lo llevó al Gobierno, no solo tomando recursos del erario para su campaña, sino también comprando conciencias y votos. ¿Qué no hará Danilo para reelegirse, ahora que es Presidente y tiene todos los poderes? Temístocles Montás, supuesto precandidato presidencial, fue cómplice de Leonel Fernández para forzar las elecciones a favor del PLD, fue premiado con permanecer al frente del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, y actualmente apoya la reelección.  Esas son claves de lo que puede sobrevenir: La reedición del hoyo fiscal. En los últimos tres años nos ha gobernado la misma estructura mafiosa que gobierna desde 2004, con escasas excepciones no excepcionales. Y lo hemos consentido.

La batuta del director de orquesta hacía unas señas, pero los músicos entendían otras: Cuatro (4) años más. Amparados en una supuesta popularidad de brincacharquismo. “Cuatro años más son insuficientes”, la excusa favorita de todo presidente ineficiente, poco institucional y autoritario.

El segundo endoso se produce en mayo de 2014; aún no sabemos el costo monetario, pero sí el institucional: Estocada a la Constitución en una herida aún abierta, con adherencias que hacen dolorosa e insoportable la vida democrática. ¿El objetivo? La reelección, una vez más, del PLD y de Danilo Medina, impunidad para ambos grupos en pugna dentro del oficialismo. Ahora la actitud del Presidente es diferente, se sabe con el Poder dentro y fuera del partido, controla gran parte de los resortes del Estado, solo dificultades en el Congreso y las Altas Cortes que no se puedan salvar con canonjías. Sigue en su conocida representación de “gatica de María Ramos”: Él no ambiciona nada ni hace nada; son sus muchachos que han armado toda esta aplastante maquinaria dentro de la maquinaria. Casi nada.

Y he aquí nosotros, comunes ciudadanos, comunes votantes, comunes “mojones” que vamos a permitir una vez más que nos roben el poder soberano otorgado en la Constitución y que damos a modo de representatividad, y que hoy, en el Pacto de las Corbatas Moradas nos pretenden arrebatar.  Se ultrajará una vez más la Carta Magna, pero nunca para darnos más Poder, para establecer el Referéndum Revocatorio, por ejemplo, sino para conculcárnoslo. ¿En cuál matadero quedará el derecho a la institucionalidad, a la continuidad y estabilidad que merece nuestra Nación?

El éxtasis de la derrota de un líder político venido a menos por el descrédito, no debe convertirse en el anestésico que de aquiescencia a iguales formas de corrupción e impunidad recientes.

Es ominoso aceptar que impunidad con impunidad se paga. 

martes, 24 de marzo de 2015

Cuatro panoramas








Por Patricia Báez Martínez

Danilo Vs. Hipólito
Si las elecciones fuesen hoy, 24 de marzo de 2015, y los candidatos presidenciales del PLD y del PRM fueran Danilo Medina e Hipólito Mejía, respectivamente, ganaría por un amplio margen el primero. ¿Por qué? Porque en 2012, tras unos cursillos de oratoria y el embotellamiento de estadísticas nacionales, el actual presidente demostró ser mejor candidato y porque goza de una gran popularidad gracias a que el PRD no hizo su trabajo: Oposición. Le ganó la primera vez que se enfrentaron y le ganaría nueva vez, ahora con un margen de diferencia significativo.

Danilo Vs. Luis
Si la reelección fuera posible a estas alturas y el candidato presidencial del PRM fuera Luis Abinader, es más probable- que en el escenario anterior- la reelección del Presidente. Danilo Medina goza de la popularidad de una gestión probada, y Luis Abinader tiene poca experiencia de Estado; también habría que ponderar cualquier resquebrajamiento entre los modernos tras la convención. De cualquier forma, sería un torneo con un debate electoral más provechoso para el país. En ambos escenarios anteriores, con Danilo de candidato presidencial del PLD, es preciso prever que el oficialismo no contaría con el apoyo de la familia Castillo (FNP) y de una parte del PRSC  -hoy dividido en torno a Leonel y Danilo-. Para garantizar su triunfo, Medina tendría que buscar apoyo entre los independientes e indecisos, de modo que pueda contrarrestar esa fuga de votos ya declarada.

Leonel Vs. Hipólito
Sería un escenario político frustrante para el electorado. Dos candidatos que ya han sido presidentes, y cuestionados. Leonel padeciendo una fuerte desafección a lo interno y externo del PLD e Hipólito con el hándicap de haber perdido dos torneos electorales, uno de ellos estando en el Poder, además de su edad, 76 años para 2016. El panorama, además de inapetencia política empujaría al electorado a decidir por “el menos malo”. Sin embargo, no olvidemos que Leonel es el candidato de las alianzas, cuenta con el apoyo de la familia Castillo y una parte del PRSC. Un triunfo de Hipólito en estas condiciones estaría apuntalado por su popularidad entre la gente de abajo y por el papel que pueda desarrollar la Convergencia para aglutinar fuerzas políticas en torno a su proyecto. Mi predicción es que ganaría Hipólito. Claro, después de ganarle a Luis Abinader y contender contra Leonel, tendría que ganarle a Roberto Rosario en la JCE.

Leonel Vs. Luis
Sería muy favorable para Luis Abinader ese escenario: Contender contra un exmandatario fuertemente cuestionado. La poca experiencia de Estado de Luis Abinader no tendría tanta importancia, porque el dilatado ejercicio político de su contrincante ha dejado mucho qué desear. El gran electorado apostaría a darle una oportunidad a Abinader y cerrar las puertas a un grupo que ha despojado al país de sus mejores prendas económicas y morales, y que amenaza con perpetuarse en el Poder de espaldas a la voluntad popular. Aun así, sería una contienda dura y difícil para el PRM y Luis Abinader, toda vez que Leonel Fernández posee habilidades excepcionales para concertar alianzas con supuestos partidos emergentes y podría contar con un partido más cohesionado que Luis, toda vez que el Poder y el dinero unifica.

En conclusión, al PLD le favorece más que su candidato de 2016 sea Danilo Medina, mientras el triunfo del PRM podría estar condicionado a quién sea el candidato del partido oficial, le conviene un Leonel Fernández u otro líder de más bajo perfil.

jueves, 19 de marzo de 2015

Quirino. Más allá del chisme y el rumor


La acusación contra Fernández Reyna no es para que funcionarios de poca monta lo tomen como chisme o bola de rumor público sobre la cual montarse para rodar; es un tema de Estado que demanda tomar las medidas institucionales de lugar que envíen a  la sociedad el mensaje de que no estamos viviendo en un Narcoestado

En los precisos momentos en que la Procuraduría General de la República eleva una instancia ante la Suprema Corte de Justicia para aperturar juicio por corrupción administrativa contra el senador Félix Bautista, el ex convicto Quirino Ernesto Paulino Castillo lanza la acusación contra el ex presidente Leonel Fernández de haber recibido recursos provenientes del narcotráfico para su fundación y sus actividades políticas. De las acusaciones, aún sin probar, de Paulino Castillo la figura que más parece destacar es la del ex presidente, sin embargo, siempre a su derecha y a la sombra, resalta la del senador por San Juan. ¿Cómo es posible que el Procurador no haya tomado nota de esas acusaciones para incorporarlas a la investigación que dirige a través de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa? Risible. Y es esta la prueba fehaciente de que en República Dominicana no existe una política de lucha contra la corrupción administrativa,  y cuando se ha hecho ademanes de ésta, es con sus límites. Ya cuando Guillermo Moreno acusó de corrupción al líder peledeísta, el Procurador lo dejó claro y por escrito: La lucha contra la corrupción tiene sus toros sagrados.

Sin embargo, el tema que nos ocupa no se limita solo a si la PGR, al día de hoy ha debido pronunciarse públicamente sobre las acusaciones de un narcotraficante confeso contra un ex presidente de la República –en tres ocasiones-, presidente de la principal fuerza política y posible candidato presidencial, no, va más allá, se refiere a la responsabilidad del Estado en la persecución del narcotráfico, el lavado de activos y los límites de los partidos políticos. Sobre este tema tienen responsabilidad tanto el Procurador como el actual presidente de la República, los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados –por su responsabilidad en la aprobación de la Ley de Partidos Políticos-, el presidente de la Junta Central Electoral, los presidentes y secretarios generales de las demás fuerzas políticas, la Cámara de Cuentas, la Dirección Nacional de Ética, la supuesta Defensora del Pueblo, es decir, este es un tema transversal que toca todo el tejido social, toda vez que se envía el mensaje de que el narcotráfico estaría coaccionando con los resortes más delicados de las estructuras de Poder. Siendo conservadores y conservadoras.

El  escándalo creado no se resume a que el Comité Político del PLD se reúna en la casa de Leonel Fernández. No. Ese tema debió debatirse en ese organismo, pero en un terreno institucional, en la Casa Presidencial del PLD. No es un asunto de apoyo político a un líder, Quirino hoy es tema de Estado. La acusación contra Fernández Reyna no es para que funcionarios de poca monta lo tomen como chisme o bola de rumor público sobre la cual montarse para rodar unos días por los medios, sino para que a nivel institucional se tomen las medidas de lugar que envíen a  la sociedad el mensaje de que no estamos viviendo en un Narcoestado. Algo de ficción tiene la vida, de apariencias. ¿O es que es tan natural que un ex convicto acuse a un ex presidente de haberse beneficiado de recursos provenientes del narcotráfico como que un antiguo sastre de San Juan en diez años exhiba una fortuna injustificable, y que encima ambos sujetos involucrados estén política y afectivamente relacionados?

Tampoco las organizaciones de la sociedad civil han hecho presión en ese sentido, como en otros tantos temas de igual importancia y trascendencia. Dado que es narcotráfico, pocos le meten el pico o se salen por la tangente diciendo: “Ellos son blancos y se entienden”. Y es que el mal es tan grande y grave que los más encumbrados comunicadores nacionales eligen de qué hablar, algunas veces por miedo, otras como respuesta al pago de sectores y personalidades. Pero a decir verdad, quien ha debido defenderse de la acusación formulada en su contra no lo ha hecho ni lo hará, porque no es su costumbre, su modus operandi son los grupos de funcionarios, de abogados y de intelectuales que le manifiestan apoyo público, y, claro, las turbas.

¿Qué nos quedará como sociedad? Quizá un ex convicto muerto, un político a quien no le caben más acusaciones pero con potencial para volver a gobernar en esta sociedad de la información y del conocimiento que él tanto ha pregonado con cinismo, una burocracia rolliza a fuerza de ocultar crímenes y delitos de los poderosos, y generaciones de jóvenes y niños que crecen bajo el slogan “el fin justifica los medios”. ¿Qué es lo diferente en esta administración de Danilo Medina? ¿Dónde está la distancia entre él y Leonel Fernández? No aspiramos un Presidente amigo incondicional de ex presidentes, apelamos –por el mandato que le fue conferido a través del voto- a un Presidente amigo incondicional de los mejores valores e intereses del pueblo dominicano.

Duele decir, que hasta el momento, Quirino Ernesto Paulino Castillo (“el Don”) evidencia una fuerte y compleja complicidad de Estado con el narcotráfico, porque el que calla: Otorga. En términos jurídicos el caso prescribió; socialmente acaba de empezar.