martes, 2 de junio de 2015

Segundo endoso

Por Patricia Báez Martínez

El primer endoso fue entre 2011 y 2012; a los dominicanos nos costó 200 mil millones de pesos  y una reforma fiscal que llevó el Itebis de 16 a 18 por ciento y amplió la base. ¿El objetivo? La reelección del PLD en el Poder y la ascensión de Danilo Medina al solio presidencial, garantizando impunidad a ocho años de corrupción desmedida.  En ese momento la actitud de Medina era de niño famélico, digno de conmiseración. Quizá nunca convenció a Leonel Fernández, pero de no apostar a él, los cuestionamientos, las denuncias, las querellas y expedientes judiciales hubiesen llegado antes.  El actual presidente es compromisario del acto de corrupción que lo llevó al Gobierno, no solo tomando recursos del erario para su campaña, sino también comprando conciencias y votos. ¿Qué no hará Danilo para reelegirse, ahora que es Presidente y tiene todos los poderes? Temístocles Montás, supuesto precandidato presidencial, fue cómplice de Leonel Fernández para forzar las elecciones a favor del PLD, fue premiado con permanecer al frente del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, y actualmente apoya la reelección.  Esas son claves de lo que puede sobrevenir: La reedición del hoyo fiscal. En los últimos tres años nos ha gobernado la misma estructura mafiosa que gobierna desde 2004, con escasas excepciones no excepcionales. Y lo hemos consentido.

La batuta del director de orquesta hacía unas señas, pero los músicos entendían otras: Cuatro (4) años más. Amparados en una supuesta popularidad de brincacharquismo. “Cuatro años más son insuficientes”, la excusa favorita de todo presidente ineficiente, poco institucional y autoritario.

El segundo endoso se produce en mayo de 2014; aún no sabemos el costo monetario, pero sí el institucional: Estocada a la Constitución en una herida aún abierta, con adherencias que hacen dolorosa e insoportable la vida democrática. ¿El objetivo? La reelección, una vez más, del PLD y de Danilo Medina, impunidad para ambos grupos en pugna dentro del oficialismo. Ahora la actitud del Presidente es diferente, se sabe con el Poder dentro y fuera del partido, controla gran parte de los resortes del Estado, solo dificultades en el Congreso y las Altas Cortes que no se puedan salvar con canonjías. Sigue en su conocida representación de “gatica de María Ramos”: Él no ambiciona nada ni hace nada; son sus muchachos que han armado toda esta aplastante maquinaria dentro de la maquinaria. Casi nada.

Y he aquí nosotros, comunes ciudadanos, comunes votantes, comunes “mojones” que vamos a permitir una vez más que nos roben el poder soberano otorgado en la Constitución y que damos a modo de representatividad, y que hoy, en el Pacto de las Corbatas Moradas nos pretenden arrebatar.  Se ultrajará una vez más la Carta Magna, pero nunca para darnos más Poder, para establecer el Referéndum Revocatorio, por ejemplo, sino para conculcárnoslo. ¿En cuál matadero quedará el derecho a la institucionalidad, a la continuidad y estabilidad que merece nuestra Nación?

El éxtasis de la derrota de un líder político venido a menos por el descrédito, no debe convertirse en el anestésico que de aquiescencia a iguales formas de corrupción e impunidad recientes.

Es ominoso aceptar que impunidad con impunidad se paga. 

miércoles, 27 de mayo de 2015

Infanticidio constitucional


Por Patricia Báez Martínez

Con apenas cinco años en vigencia cuenta nuestra Carta Magna. Es una niña, como todas nuestras cartas Sustantivas a la hora de ser profanadas. La costumbre hace ley, sin embargo, los avances políticos, sociales y económicos se imponen y deben, al menos, promover cambios en la cultura política. No vivimos en la era del trueque, sino de las transferencias bancarias, y estamos contestes con ese cambio, como debemos estar todos de acuerdo en respetar nuestro gran pacto social, la Constitución, libro que consagra nuestros derechos, pero también nuestros deberes. Nos protege y a la vez nos conmina u obliga.

Nada es perfecto, incluida la Constitución de 2010 a la que nos referimos. Ella también tiene sus áreas imprecisas: ambiguas, grises, multi interpretativas. Algunas quizá fruto de la ignorancia e ingenuidad de los legisladores, otras totalmente deliberadas. Es muy probable, que la frase “la necesidad de la reforma constitucional” de los artículos 270 y 271 de nuestra Constitución, forme parte de ese grupo de zonas ambiguas, plasmadas allí con alevosía por quienes nos representan.

¿Qué es necesidad? Entre las diferentes acepciones que brinda la Real Academia Española, se encuentra esta: “Especial riesgo o peligro que se padece, y en que se necesita pronto auxilio”, y es la que más se aproxima al contexto de esta palabra en los artículos antes mencionados. Es decir, que para que el Congreso Nacional apruebe una ley que declare la necesidad de reformar la Constitución debe existir una necesidad, cuya causa es un riesgo o peligro.

No existe riesgo o peligro para la soberanía, para el Estado en sí, para el Estado Social, Democrático y de Derechos, etcétera, que justifique una reforma a la Carta Magna, en especial si la ley que declara tal necesidad es contraria a los propios preceptos constitucionales que prohíben la reelección consecutiva.

¿Por qué no existe necesidad de reforma constitucional? Porque dentro del propio partido oficial hay varios aspirantes a la nominación presidencial, porque en el espectro de la oposición, el PRD y el PRM tienen sus candidatos definidos, y los partidos minoritarios también están haciendo lo suyo para elegir sus candidatos a dirigir los destinos de la nación. Es más, este proceso electoral cuenta con la novedad de una plataforma política opositora denominada La Convergencia, es decir, que existe amplio interés en mantener la continuidad del sistema democrático-electoral. Pero sobre todo, ninguno de los precandidatos y candidatos, oficialistas y de la oposición, significa peligro para el sistema democrático impuesto por el hegemon. Todos los candidatos y precandidatos potables van desde un diluido centro hasta la extrema derecha.

“Danilo es popular”: ¿Y?, ¿Se traduce esto en necesidad de reforma constitucional?, ¿Es siempre vinculante la popularidad de un presidente con la reelección? No. Todo depende de las reglas del juego, de la Constitución, de la voluntad del presidente en cuestión y de los niveles de institucionalidad del país, que son bastante bajos, por no decir inexistentes.

Que Danilo Medina sea muy popular, lo que es razonable para una gestión sin oposición durante tres años, no significa que su sucesor no pueda ser igual o más popular que él -si la divisa más importante de un presidente fuera la popularidad-. Ojalá y la divisa fuera que Danilo es un buen presidente;  enunciado discutible. Antes de hacer una apuesta en ese sentido, es preferible elucubrar que cualquiera que suceda a Leonel Fernández -hasta el  Diablo que se enfrentó a Hipólito en una encuesta en 2004-, con tomar dos o tres medidas populares, escuchar y hablar con la gente de a pie, y dar un poco de muestra de austeridad, es suficiente para generar un aura de bondad a su alrededor, y, como ya dijimos, sin oposición: La reelección tomaría entonces forma de supositorio.

No es real la necesidad de reformar la Constitución, solo se bosqueja una gran gama de intereses políticos, económicos y personales, muy alejados de las necesidades y esperanzas de las personas que en las encuestas de opinión han valorado como positiva la actual gestión de gobierno. 

jueves, 9 de abril de 2015

Manifiesto contra la Corrupción y la Impunidad




Banilejas y banilejos contra la Corrupción y la Impunidad ha convocado para este jueves 9 de abril a todas las ciudadanas y ciudadanos de nuestra comunidad que no tengan vínculo con la corrupción y la impunidad, a este lugar, el busto del patricio Juan Pablo Duarte, para elevar nuestra voz de protesta contra un mal que destruye la simiente social.

República Dominicana hoy día está dividida entre muy ricos y muy pobres y entre corruptos y honrados. Décadas atrás la nacionalidad, la religión, el partido y el equipo de pelota unían, a pesar de la diferencia de clases y la corrupción. Pero este siglo XXI halla a una sociedad dominicana que no logra compactarse a través de esos referentes sociales. Las disidencias, los sectarismos y las escisiones se han convertido en moneda de curso legal. La ciudadanía ha despertado y comprendido que es pobre o muy pobre no porque Dios así lo quiso, sino porque los diferentes gobiernos que nos hemos dado nos han esquilmado sin piedad.

Bani, una sociedad testigo de la Guerra de Restauración, tierra de los presidentes Francisco Gregorio Billini[i] y Eladio Victoria y Victoria[ii], de la poeta y patriota Canela Mota[iii], y del general Máximo Gómez[iv] -entre otros ilustres hijos-, está en peores condiciones: Se ha conformado con las remesas que envían una buena parte de sus munícipes desde EE.UU., España y otras latitudes, el narcotráfico es el negocio que más demanda, las bancas de apuestas han sustituido a la Zona Franca como fuente de empleo, es decir, se ha ensimismado y dejado solo al movimiento popular, canalizador de las necesidades y aspiraciones, pilar de los reclamos y las protestas. Las últimas décadas Baní ha vivido de espaldas al debate de los temas nacionales y no ha desarrollado el debate de los temas locales.

Ante la cooptación que exhibe el sistema de justicia dominicano por una casta política corrupta, hemos decidido dar un paso al frente y exigir al presidente Danilo Medina una real política contra la corrupción administrativa, sin corruptos preferidos y coherente. Somos conscientes de que después de prometer luchar contra la corrupción, en el discurso por sus primeros cien días de gobierno Danilo Medina claudicó al pedir a los dominicanos no perder el tiempo lanzando piedras hacia atrás, pero dado que es el Ministerio Público, designado por el Ejecutivo, quien está lanzando piedras hacia adelante, reclamamos al primer mandatario lanzar las piedras hacia adelante pero de manera sistemática, no cuando le parezca y con quien le parezca.

Es suficiente para nosotros como contribuyentes, pagar el precio más alto de la corrupción: La falta de escuelas y las debilidades de la educación, la falta de hospitales de

Tercer Nivel y de unidades de Atención Primaria, la carencia de medicinas para los más pobres, falta de centros de atención gratuitos para enfermedades catastróficas, falta de estancias infantiles, falta de bibliotecas públicas, falta de clubes culturales y centros juveniles, falta de empleo digno, falta de viviendas populares, la falta de financiamiento para los productores agropecuarios.

Es suficiente con pagar el galón de gasolina como si el país comprara combustible en el mercado spot cuando se la compra a Venezuela a un precio preferencial y a crédito, drenando nuestros bolsillos mientras el gobierno endeuda a nuestra descendencia. Le corresponde a los costosos Ministerio Público y Poder Judicial investigar y aplicar justicia a quienes se han alzado con los bienes de todos. Se hace imposible seguir pagando salarios, viáticos y regalías a unos jueces que cual Judas Iscariote nos venden al mejor postor. Nos unimos al clamor nacional de que sean sustituidos los jueces de la Suprema Corte de Justicia.

A partir de este momento, Banilejas y Banilejos contra la Corrupción y la Impunidad se declara en sesión permanente para el debate y la acción en lo referente a los casos de corrupción que son llevados ante la justicia, tanto en el ámbito nacional como en el local. No estamos dispuestos a ser “candil del a calle y oscuridad de la casa”.

Basta ya de corrupción e impunidad, es tiempo de enderezar el destino de nuestra nación, de nuestra comunidad, por nuestro bien, pero sobre todo por el bien de las generaciones, que aún sin nacer, esperan sentirse orgullosas de nuestro accionar.


¡Venceremos!


Jueves 9 de abril de 2015
Baní, provincia Peravia.

martes, 24 de marzo de 2015

Cuatro panoramas








Por Patricia Báez Martínez

Danilo Vs. Hipólito
Si las elecciones fuesen hoy, 24 de marzo de 2015, y los candidatos presidenciales del PLD y del PRM fueran Danilo Medina e Hipólito Mejía, respectivamente, ganaría por un amplio margen el primero. ¿Por qué? Porque en 2012, tras unos cursillos de oratoria y el embotellamiento de estadísticas nacionales, el actual presidente demostró ser mejor candidato y porque goza de una gran popularidad gracias a que el PRD no hizo su trabajo: Oposición. Le ganó la primera vez que se enfrentaron y le ganaría nueva vez, ahora con un margen de diferencia significativo.

Danilo Vs. Luis
Si la reelección fuera posible a estas alturas y el candidato presidencial del PRM fuera Luis Abinader, es más probable- que en el escenario anterior- la reelección del Presidente. Danilo Medina goza de la popularidad de una gestión probada, y Luis Abinader tiene poca experiencia de Estado; también habría que ponderar cualquier resquebrajamiento entre los modernos tras la convención. De cualquier forma, sería un torneo con un debate electoral más provechoso para el país. En ambos escenarios anteriores, con Danilo de candidato presidencial del PLD, es preciso prever que el oficialismo no contaría con el apoyo de la familia Castillo (FNP) y de una parte del PRSC  -hoy dividido en torno a Leonel y Danilo-. Para garantizar su triunfo, Medina tendría que buscar apoyo entre los independientes e indecisos, de modo que pueda contrarrestar esa fuga de votos ya declarada.

Leonel Vs. Hipólito
Sería un escenario político frustrante para el electorado. Dos candidatos que ya han sido presidentes, y cuestionados. Leonel padeciendo una fuerte desafección a lo interno y externo del PLD e Hipólito con el hándicap de haber perdido dos torneos electorales, uno de ellos estando en el Poder, además de su edad, 76 años para 2016. El panorama, además de inapetencia política empujaría al electorado a decidir por “el menos malo”. Sin embargo, no olvidemos que Leonel es el candidato de las alianzas, cuenta con el apoyo de la familia Castillo y una parte del PRSC. Un triunfo de Hipólito en estas condiciones estaría apuntalado por su popularidad entre la gente de abajo y por el papel que pueda desarrollar la Convergencia para aglutinar fuerzas políticas en torno a su proyecto. Mi predicción es que ganaría Hipólito. Claro, después de ganarle a Luis Abinader y contender contra Leonel, tendría que ganarle a Roberto Rosario en la JCE.

Leonel Vs. Luis
Sería muy favorable para Luis Abinader ese escenario: Contender contra un exmandatario fuertemente cuestionado. La poca experiencia de Estado de Luis Abinader no tendría tanta importancia, porque el dilatado ejercicio político de su contrincante ha dejado mucho qué desear. El gran electorado apostaría a darle una oportunidad a Abinader y cerrar las puertas a un grupo que ha despojado al país de sus mejores prendas económicas y morales, y que amenaza con perpetuarse en el Poder de espaldas a la voluntad popular. Aun así, sería una contienda dura y difícil para el PRM y Luis Abinader, toda vez que Leonel Fernández posee habilidades excepcionales para concertar alianzas con supuestos partidos emergentes y podría contar con un partido más cohesionado que Luis, toda vez que el Poder y el dinero unifica.

En conclusión, al PLD le favorece más que su candidato de 2016 sea Danilo Medina, mientras el triunfo del PRM podría estar condicionado a quién sea el candidato del partido oficial, le conviene un Leonel Fernández u otro líder de más bajo perfil.

jueves, 19 de marzo de 2015

Quirino. Más allá del chisme y el rumor


La acusación contra Fernández Reyna no es para que funcionarios de poca monta lo tomen como chisme o bola de rumor público sobre la cual montarse para rodar; es un tema de Estado que demanda tomar las medidas institucionales de lugar que envíen a  la sociedad el mensaje de que no estamos viviendo en un Narcoestado

En los precisos momentos en que la Procuraduría General de la República eleva una instancia ante la Suprema Corte de Justicia para aperturar juicio por corrupción administrativa contra el senador Félix Bautista, el ex convicto Quirino Ernesto Paulino Castillo lanza la acusación contra el ex presidente Leonel Fernández de haber recibido recursos provenientes del narcotráfico para su fundación y sus actividades políticas. De las acusaciones, aún sin probar, de Paulino Castillo la figura que más parece destacar es la del ex presidente, sin embargo, siempre a su derecha y a la sombra, resalta la del senador por San Juan. ¿Cómo es posible que el Procurador no haya tomado nota de esas acusaciones para incorporarlas a la investigación que dirige a través de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa? Risible. Y es esta la prueba fehaciente de que en República Dominicana no existe una política de lucha contra la corrupción administrativa,  y cuando se ha hecho ademanes de ésta, es con sus límites. Ya cuando Guillermo Moreno acusó de corrupción al líder peledeísta, el Procurador lo dejó claro y por escrito: La lucha contra la corrupción tiene sus toros sagrados.

Sin embargo, el tema que nos ocupa no se limita solo a si la PGR, al día de hoy ha debido pronunciarse públicamente sobre las acusaciones de un narcotraficante confeso contra un ex presidente de la República –en tres ocasiones-, presidente de la principal fuerza política y posible candidato presidencial, no, va más allá, se refiere a la responsabilidad del Estado en la persecución del narcotráfico, el lavado de activos y los límites de los partidos políticos. Sobre este tema tienen responsabilidad tanto el Procurador como el actual presidente de la República, los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados –por su responsabilidad en la aprobación de la Ley de Partidos Políticos-, el presidente de la Junta Central Electoral, los presidentes y secretarios generales de las demás fuerzas políticas, la Cámara de Cuentas, la Dirección Nacional de Ética, la supuesta Defensora del Pueblo, es decir, este es un tema transversal que toca todo el tejido social, toda vez que se envía el mensaje de que el narcotráfico estaría coaccionando con los resortes más delicados de las estructuras de Poder. Siendo conservadores y conservadoras.

El  escándalo creado no se resume a que el Comité Político del PLD se reúna en la casa de Leonel Fernández. No. Ese tema debió debatirse en ese organismo, pero en un terreno institucional, en la Casa Presidencial del PLD. No es un asunto de apoyo político a un líder, Quirino hoy es tema de Estado. La acusación contra Fernández Reyna no es para que funcionarios de poca monta lo tomen como chisme o bola de rumor público sobre la cual montarse para rodar unos días por los medios, sino para que a nivel institucional se tomen las medidas de lugar que envíen a  la sociedad el mensaje de que no estamos viviendo en un Narcoestado. Algo de ficción tiene la vida, de apariencias. ¿O es que es tan natural que un ex convicto acuse a un ex presidente de haberse beneficiado de recursos provenientes del narcotráfico como que un antiguo sastre de San Juan en diez años exhiba una fortuna injustificable, y que encima ambos sujetos involucrados estén política y afectivamente relacionados?

Tampoco las organizaciones de la sociedad civil han hecho presión en ese sentido, como en otros tantos temas de igual importancia y trascendencia. Dado que es narcotráfico, pocos le meten el pico o se salen por la tangente diciendo: “Ellos son blancos y se entienden”. Y es que el mal es tan grande y grave que los más encumbrados comunicadores nacionales eligen de qué hablar, algunas veces por miedo, otras como respuesta al pago de sectores y personalidades. Pero a decir verdad, quien ha debido defenderse de la acusación formulada en su contra no lo ha hecho ni lo hará, porque no es su costumbre, su modus operandi son los grupos de funcionarios, de abogados y de intelectuales que le manifiestan apoyo público, y, claro, las turbas.

¿Qué nos quedará como sociedad? Quizá un ex convicto muerto, un político a quien no le caben más acusaciones pero con potencial para volver a gobernar en esta sociedad de la información y del conocimiento que él tanto ha pregonado con cinismo, una burocracia rolliza a fuerza de ocultar crímenes y delitos de los poderosos, y generaciones de jóvenes y niños que crecen bajo el slogan “el fin justifica los medios”. ¿Qué es lo diferente en esta administración de Danilo Medina? ¿Dónde está la distancia entre él y Leonel Fernández? No aspiramos un Presidente amigo incondicional de ex presidentes, apelamos –por el mandato que le fue conferido a través del voto- a un Presidente amigo incondicional de los mejores valores e intereses del pueblo dominicano.

Duele decir, que hasta el momento, Quirino Ernesto Paulino Castillo (“el Don”) evidencia una fuerte y compleja complicidad de Estado con el narcotráfico, porque el que calla: Otorga. En términos jurídicos el caso prescribió; socialmente acaba de empezar.