sábado, 3 de febrero de 2007

Mujer y Reforma Constitucional

En el reciente Encuentro Nacional para la Reforma Constitucional se pudo palpar el interés de las delegadas municipales de que los derechos de la mujer, la niñez y los envejecientes sean consagrados en la Carta Magna. Sin embargo, cuando los grupos provinciales se unieron en plenarias de discusión a nivel de región, este interés se vió relegado por otros más urgentes para los delegados, los cuales estaban concentrados en aspectos como la nacionalidad, la reelección y la elección de los diputados. Siempre los derechos individuales y sociales, en este caso de las mujeres, niños y envejecientes, se ven desplazados por la urgencia de ordenar el desorden del poder masculino.

4 comentarios:

Leopoldo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Viena dijo...

Y es que mientras el papel de la mujer avanza en cierta forma como la espuma en el campo internacional donde Pelosi, la vicepresidenta de la ONU, Michel Bachelet, Condolezza, Hillary, en Ecuador, Panamí y otros países y funcionarias, en el país al parecer el papel y derecho de la mujer siempre serán tomados en cuenta en tres tiempos: durante las campañas, el día de las madres y para viajar en representación del país al lado de Leonel, el Líder... Es una pena que la voz de las mujeres dominicanas se vea representada por un puño de feminas y una masa de funcionarios que sólo se jactan de la figura de las curvas en "tres tiempos", ah! en cuatro: Faltó el nocturno...

Leopoldo dijo...

La observación de Patricia es oportuna, por cuanto muestra que la ausencia de grupos organizados alrededor de las causas de las mujeres, los envejecientes y la niñez permite que los movimientos instantáneos de mujeres y envejecientes por sí solos mueren al instante, apabullados por los actores organizados de la política tradicional. El motor del cambio en ese terreno lo constituye el activismo bien articulado de los grupos organizados.

Sheila dijo...

Como bien dice Viena, sólo en tiempos de campaña electoral es que las mujeres, los/as niños/as y los envejecientes son tomados en cuenta. Por más legislación que exista a su favor, en la práctica es mucho lo que se deja de hacer.

Todavía estamos en papeles. No hemos pasado a la acción, a la verdadera acción. Es una pena que esta sea nuestra nación.